El Consejo General explica cómo reclamar al seguro los daños causados por una DANA
El temporal DANA de lluvia y viento que azota gran parte de la Península ha causado importantes daños en viviendas, explotaciones agrícolas, locales comerciales e industriales y automóviles. Al respecto, desde el Consejo General se indican los pasos a seguir por los afectados para agilizar el proceso y acceder lo antes posible al cobro de la indemnización.
En primer lugar, se recomienda desde el órgano colegial, acudir a un mediador de seguros que le informará de los trámites a seguir, cómo acceder a sus pólizas, obtener los datos y realizar las reclamaciones pertinentes. «El papel del mediador es clave ya que su asesoría y conocimiento sobre las pólizas simplifica y agiliza mucho el proceso», explica Javier Barberá, presidente del Consejo General de Mediadores de Seguros.
Desde el Consejo General también se advierte que “solo se puede reclamar si se tiene un seguro con una póliza de protección frente al daño y se está al día en el pago de las cuotas”. Y se añade que “sin un seguro no se puede hacer ninguna reclamación, ni a la aseguradora (cuando el daño es por temporal menor), ni al Consorcio de Compensación de Seguros que asume las indemnizaciones en caso de catástrofes naturales o daños extraordinarios. El seguro debe estar en vigor como mínimo una semana antes para que asuma los daños por fenómenos atmosféricos”.
También se indica que es fundamental documentar bien el siniestro. “Si se han sufrido daños materiales el seguro enviará un perito para valorar las pérdidas. Para facilitar su examen no tirar nada, es conveniente fotografiarlo todo y conservar los restos de los bienes dañados. Si se debe afrontar alguna reparación de urgencia hay que guardar las facturas para luego reclamar el importe”, se aconseja.
El Consejo General también pone de relieve la importancia de los plazos. En ese sentido, se apunta, “el tomador del seguro debe comunicar lo sucedido a su aseguradora en un plazo de 7 días para que tramite el siniestro”. De igual modo, se considera clave aportar pruebas. “Hay que recopilar todas las pruebas para poder demostrar el origen y consecuencias del daño: fotos, noticias, partes de la policía, protección civil o bomberos y buscar testigos que lo acrediten”, se recomienda.
En el caso de los vehículos, desde el órgano colegial se indica que los seguros contratados en la modalidad de todo riesgo suelen incluir los daños por nieve, granizo o de impacto o choque de objetos. “Cuando la nieve o el temporal afecta al asegurado en carretera, hay que contar con la póliza al día de Autos y Asistencia en carretera y tenerla en lugar accesible ante posibles siniestros como golpes o salidas de vía”, se afirma.
En relación con las viviendas, se explica que algunos riesgos y fenómenos de la naturaleza como lluvia o granizo están cubiertos por el seguro de Hogar cuando superan una cierta intensidad. “La póliza de Hogar incluye la evaluación y reparación de goteras y derrumbamientos de tejados a consecuencia del peso de la lluvia. Si hay cortes del suministro eléctrico, que según su duración pueden echar a perder el contenido de congeladores y frigoríficos, el seguro puede hacerse cargo del coste hasta una cantidad. Los daños deben acreditarse mediante tique de compra”, se detalla.
Con respecto a la caída de árboles, se indica desde el Consejo General que los seguros multirriesgo de la mayoría de las aseguradoras de nuestro mercado asumen también la cobertura de daños por la caída de árboles como consecuencia del reblandecimiento del suelo o de la fuerza del viento.
También se añade que los daños ocasionados a aparatos eléctricos o electrónicos como consecuencia de alteraciones del fluido eléctrico serán objeto de cobertura en aquellos contratos de seguro multirriesgo que tengan contratada la garantía de “daños eléctricos”, muy habitual en la mayoría de ellos.
Por último, en relación con la pérdida de beneficios, desde el Consejo General se indica que “es necesario contar con una póliza de lucro cesante que cubra este supuesto para poder paliar las consecuencias económicas de ciertas paralizaciones del normal desarrollo de las actividades como consecuencia del temporal DANA”.
