SegurosNews
  • Inicio
  • Noticias
  • Mediación
  • Opinión
  • Videos
  • Formación
  • A FONDO
  • PODCAST
mapfre abel veiga

News/ Últimas Noticias

Abel Veiga desvela el impacto de la digitalización en el contrato de seguro

Redacción 6 de octubre de 2021

Tweet

Abel Veiga, profesor de Derecho Derecho del Seguro y de Derecho Mercantil de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, acaba de recibir el Premio Internacional de Seguros Julio Castelo Matrán por su trabajo “Seguro y tecnología. El impacto de la digitalización en el contrato del seguro”. Una obra que despierta grandes interrogantes y ofrece respuestas ante el enorme desafío que suscitan las nuevas tecnologías, el contrato inteligente y su penetración en el ecosistema del seguro y la contratación.

Según Fundación Mapfre, «Seguro y tecnología. El impacto de la digitalización en el contrato de seguro es un libro rompedor, o en la jerga actual diríamos que con una clara pretensión disruptora que entrelaza el gran desafío tecnológico en el seguro y cómo no, en los ámbito jurídicos y económicos del contrato de seguro desde su creación, innovación, comercialización y distribución, sobre todo, en su vertiente práctica. El nervio clave que hilvana todo el libro es la función del seguro en la era digital y cómo aquél se ve condicionado por el desarrollo que las nuevas tecnologías aportarán al contrato y al riesgo. Tanto en su fase precontractual como en la propia o eminentemente de ejecución contractual sobre todo en lo relativo al siniestro y su gestión».

La obra indica que el big data condicionará incluso el papel que hasta el presente han llevado tanto la aleatoriedad como la antialeatoriedad del seguro y la técnica aseguradora. La prognosis y la previsibilidad han dado un salto de gigante: «A día de hoy pocas cuestiones y menores ámbitos despiertan la atención del jurista como el impacto del desarrollo tecnológico, la digitalización expansiva que estamos viviendo, sobre todo desde este último quinquenio y que está implosionando en cualesquier actividad del ser humano. Prácticamente no hay hoy día discurso ni aproximación de algún tipo al mundo del seguro -tampoco a cualesquier otro mercado- sin que se hable o referencie un término con pretensión de globalidad, Insurtech. Sin duda, hoy, lo –tech lo inunda y lo devora todo, y cómo no, en lo legal, en lo regulatorio, en los mercados. Con pretensión holística, tal vez desbordante, Insurtech es un concepto enucleador, atrapalotodo o término paraguas, pero sin que seamos conscientes del significante, tampoco del continente real sobre el qué se proyecta o, incluso, se proyectará».

Y en esa pretensión, cual si fuere una intersección o una relación cuasi binaria perfecta, al menos de momento, la cadena de bloques -blockchain- y el contrato inteligente -smart contract- no escapan ni al interés tecnológico ni menos al académico y práctico. Como tampoco lo hace el exponente más significativo de esta ya singularidad tecnológica, la robótica y su interrelación con el derecho. Y menos al seguro, ya sea como contrato, ya en su dimensión de distribución, ya sea en su estructura cual actividad aseguradora.

Y es ésta intersección, la tecnología y el derecho, la que está despertando toda una eclosión de estudios, de análisis y aproximaciones desde las ciencias. Un marco, el tecnológico, llamado a transformar radicalmente formas, técnicas y canales, pero que se encuentra ahora mismo en medio de un escenario de transición entre lo tradicional y lo digital, lo conocido por todos y lo disruptivo solo dominado por unos pocos. Y lo hará además, con una fuerte impronta competitiva entre aseguradores y distribuidores. Una transición a la que se adaptan los viejos esquemas de negocio, de creación y oferta de productos, de distribución y canales de venta múltiples –omnicanalidad– ante empresas que irrumpen con nuevas formas, a menores costes, y con un conocimiento de las necesidades de consumidores y clientes a través del análisis de datos e información nunca tan accesible como hasta el momento.

Un impacto que ya está siendo incorporado tanto al diseño como a la comercialización de no pocos seguros y que tienen en frente a un nuevo tipo de cliente o potencial asegurado que anhela seguros sencillos, no complejos, con una transparencia en su coste y precio, disponibles inmediatamente y dónde en ciertos casos, pueda operar en su configuración genética.

Esto exigirá la reinvención de viejos seguros, pero también la irrupción de otros nuevos ajustados a las necesidades del cliente, a su propia empatía, sabiendo además que este cliente tiene información, suministra información a través de medios y sensores tecnológicos y quiere participar en la génesis del producto mismo de seguro.

Un dinamismo y una ruptura que, indudablemente, va más allá de que una máquina sea capaz de mimetizar la conducta, el comportamiento o la esfera puramente cognitiva de un ser humano. Lo computacional trasciende y trascenderá a lo humano, pero, sin embargo, ha partido de esta premisa ineludible.

Lo rupturista no puede abrirse camino a cualquier precio, máxime si el mismo pivota en los derechos o sobre los derechos y la tutela del consumidor financiero. Otra cuestión es medir, dimensionar y resituar en este nuevo plano un concepto contrastado y homologable de transparencia y el medio de hacerla efectiva y accesible para ese consumidor.

El entorno tecnológico debe trascender a lo puramente técnico y digitalizado para acompasarse con las tutelas jurídicas que el derecho brinda, sobre todo, a unas partes en las que su bilateralidad y capacidad negociadora está más erosionada y ha de hacerlo o llevarlo a cabo, aun empleando esos mismos mecanismos o desarrollos tecnológicos, respetando y cumpliendo con esos deberes tutelares y protectores.  La tecnología no opera en el vacío legal. Puede anticiparse al derecho, incluso a expensas del mismo, pero éste, ha de dotarle de un marco, de unas reglas de juego, de unas parcelaciones claras en su actividad y ámbito de actuación. Aquélla, empero, sí tiene capacidad para hacer reaccionar a éste, bien sea limitando el alcance de aquélla, bien, adaptándose paulatinamente a su desarrollo y procurando dotar de un marco de regulación y ordenación a todo lo que la tecnología es capaz de alcanzar. La cuestión es de avance sincronizado, de moldeamiento de uno, la una, al otro. Mas ¿estamos ante una revolución tecnológica pero no jurídica?

Related Posts

Pablo Lopez Alos -Seguros Academy

News /

¿Qué es Seguros Academy?

Odilo - FOBO

Últimas Noticias /

Las 5 claves para transformar el ‘miedo a quedar obsoleto’ (FOBO) en motor de innovación

leon colegio reguera

News /

Javier Reguera Álvarez, nuevo presidente del Colegio de León

‹ ASPE teme que el ataque ideológico al modelo público-privado debilite aún más el Sistema Nacional de Salud › Convenios y actividades en los Colegios de Mediadores
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad
ad

Back to Top

  • Quiénes somos
  • Contacto
  • Política de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Política de Cookies
© SegurosNews 2026
Powered by WordPress • Themify WordPress Themes
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo.