ASPE reclama una retribución justa a los hospitales por atender a los mutualistas
Ante la negociación próxima del nuevo convenio de asistencia sanitaria del mutualismo administrativo, la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) reclama un análisis del modelo de financiación que considere la situación de los prestadores de asistencia sanitaria, los hospitales, que son los que -en definitiva- atienden los costes derivados de la atención sanitaria de los mutualistas.
La patronal de la sanidad privada considera que los proveedores sanitarios que atienden a mutualistas de Muface, Mugeju e Isfas no reciben una retribución adecuada, debido a que la prestación de servicios a estos pacientes resulta deficitaria en muchos casos para cubrir los costes directos de asistencia.
Esta situación se debe a que las tarifas actuales crean un desajuste financiero para los centros sanitarios, que deben responder ante el progresivo incremento de la edad media de los mutualistas y el aumento de la frecuentación asociada.
Además, las tarifas para pacientes provenientes del mutualismo administrativo son un 10% inferiores en comparación con las aplicadas a los asegurados de las compañías de salud, lo que agrava aún más el déficit en la prestación de servicios.
ASPE subraya que es fundamental que las aseguradoras distribuyan de manera equitativa las subidas de primas entre todas las partes implicadas en la atención sanitaria, garantizando que los hospitales reciban una compensación justa por los servicios prestados a los mutualistas.
Tal y como señala el informe ’El mutualismo administrativo: Modelo predictivo sobre la elección de los mutualistas y escenarios futuros’, elaborado recientemente por la Cátedra de Salud Sostenible y Responsable de la Universidad Complutense de Madrid, se estima que -en los últimos años- las entidades aseguradoras solo han trasladado el 50% de la subida de la prima a los prestadores, siempre teniendo en cuenta que este impacto puede variar en función del prestador, la compañía aseguradora, la ubicación geográfica y la actividad a realizar. En el caso de centros más pequeños o médicos con consulta propia, incluso es posible que la mejora que les hayan trasladado las compañías aseguradoras sea sensiblemente inferior.
«Es necesaria una revisión de las tarifas para asegurar que los centros sanitarios puedan continuar ofreciendo atención de calidad sin enfrentar pérdidas económicas», señala Carlos Rus, presidente de ASPE. En caso contrario, y de no incrementarse la financiación de forma adecuada, muchos centros hospitalarios podrían verse forzados a no seguir ofreciendo sus servicios a los mutualistas.
Situación insostenible
La financiación insuficiente genera una situación insostenible, afectando la accesibilidad del mutualista a la atención sanitaria y provocando mayores tiempos de espera debido a que, o bien las aseguradoras limitan sus cuadros médicos, o bien algunos prestadores se ven obligados a no continuar ofreciendo el servicio por las bajas tarifas actuales.
La reducción de los centros y hospitales concertados está ocasionando, por ejemplo, importantes inconvenientes para pacientes oncológicos, que han tenido que ser derivados a otros hospitales, así como para pacientes diabéticos, que ven limitadas las ubicaciones en las pueden recoger el material para el control de su enfermedad. Igualmente, los mutualistas de zonas rurales se están teniendo que desplazar a más distancia para poder ser atendidos.
