AXA XL presenta su Estrategia de Gestión del Carbono
AXA XL ha presentado hoy su Estrategia de Gestión del Carbono, cuyo objetivo es acelerar su contribución a la transición hacia una economía más sostenible y con menores emisiones de carbono antes de 2050. La estrategia, en línea con los objetivos del Grupo AXA y del Acuerdo de París, destaca el compromiso y la hoja de ruta de AXA XL para eliminar las emisiones de carbono de sus operaciones con el fin de alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global a menos de 1,5 °C.
«Nuestro objetivo es construir un planeta más resiliente, y no es ningún secreto que el cambio climático y su impacto en el medio ambiente suponen una serie de desafíos y oportunidades potenciales para nuestro sector. Pero unas acciones de responsabilidad corporativa eficaces deben empezar por conseguir que nuestra propia empresa funcione correctamente, haciendo todo lo posible por ahorrar energía, reducir los residuos y facilitar que todos nuestros colegas adopten comportamientos de trabajo más ecológicos. Como líder mundial asegurador, nuestro papel debe ser cerciorarnos de que estamos haciendo todo lo posible para que nuestros clientes y nuestras sociedades estén mejor equipados para el calentamiento potencial del planeta», señaló Scott Gunter, Chief Executive Officer de AXA XL.
El plan de gestión del carbono es un elemento fundamental de la estrategia de AXA XL, que se centra en el cambio climático, el acceso al agua y la resiliencia financiera. Tras varios años de monitorización detallada del consumo de la organización y empleando 2019 como referencia, AXA XL ha identificado los principales impulsores que ayudarán a eliminar las emisiones de carbono en sus operaciones.
Se han identificado tres áreas clave en las que AXA XL debe trabajar para alcanzar el objetivo general de limitar el calentamiento global a menos de 1,5 °C, que es un objetivo acorde con la eliminación de las emisiones de carbono en las prácticas industriales. Estas áreas son: el consumo de energía, la movilidad de las personas (viajes y flotas de vehículos) y los recursos consumidos.
Dentro de cada área, la estrategia establece objetivos secundarios para las principales áreas de impacto, incluidos los objetivos absolutos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (reducción del 25 %) y la intensidad del consumo de recursos.
