AXA y Fundación Inade analizan los incendios forestales de este verano
Los 50 grandes incendios forestales que han asolado la Península Ibérica este verano han provocado, además de la gran pérdida ambiental con la quema de al menos 230.000 hectáreas, numerosos daños económicos y un 400% más de siniestros causados por el fuego, según datos de AXA.
Desde la compañía se recuerda a los afectados que las indemnizaciones de estos siniestros se gestionan directamente por las compañías y que estas indemnizaciones son compatibles con las posibles ayudas públicas, conforme a lo dispuesto en la declaración de zona catastrófica decretadas esta semana por el Gobierno.
“Es importante que las personas afectadas se comuniquen rápidamente con su compañía, documenten los daños e incluso realicen un inventario de los bienes”, recordaba Arturo López-Linares, director de Siniestros de AXA España. Asimismo, insiste en “el papel fundamental que juega en estos casos el seguro y la necesidad de verificar que los capitales asegurados sean suficientes para se puedan indemnizar los daños realmente sufridos”.
La compañía, además, ha puesto en marcha un dispositivo especial para intentar agilizar la reparación o indemnización en los siniestros en lo que “ha sido un verano trágico” para muchas personas y municipios. Esta misma semana el Consejo de Ministros declaraba las áreas de los grandes incendios “zonas catastróficas” lo que podría permitir a los asegurados recibir algún otro tipo de ayudas complementarias (nunca excluyente) al seguro.
Incendios en Galicia
Por su parte, Fundación Inade señala que durante los meses de verano han tenido lugar en Galicia numerosos incendios forestales: «Además del evidente perjuicio que estos suponen para el medioambiente y la sociedad, también pueden afectar a las viviendas y empresas que se encuentran en las zonas colindantes al fuego».
“Cuando una fábrica arde, enseguida se recurre al seguro. No obstante, existen otro tipo de daños derivados de los incendios que también pueden estar cubiertos en la póliza. Por ejemplo, un corte eléctrico que estropee maquinaria o mercancía, un parón de la actividad ante la necesidad de desalojar la nave, o un robo ante la falta de vigilancia durante los días de evacuación”, comenta Adolfo Campos, director de Fundación Inade.
Desde la Fundación recomiendan que, en el momento en el que una empresa o una vivienda se vea afectada por un incendio, se contacte con el agente o corredor de seguros con el que se ha contratado la póliza para que revise las coberturas disponibles.
“Si el daño que nos ha causado el incendio está cubierto debe reclamarse en un plazo de siete días. Estos siete días cuentan desde el momento en el que se conoce el siniestro, no desde que ocurre”, advierte Campos.
Otra de las preocupaciones que surgen a raíz de los incendios es qué sucede con aquellas viviendas que no tienen seguro, que en Galicia suponen aproximadamente un 40%. La Xunta de Galicia ha anunciado la concesión de ayudas, tanto para las viviendas no aseguradas como para las que sí lo están, siempre y cuando “no haya un enriquecimiento por parte del afectado”.
Por último, el director de Fundación Inade recuerda que los incendios forestales no se consideran riesgos extraordinarios y que por lo tanto no irán con cargo al Consorcio de Compensación se Seguros, sino que serán las compañías las que tendrán que asumir su coste.
