BME propone los Planes Personales de Inversión que incluirían ventajas fiscales
Ante las nuevas propuestas en marcha de la UE para fomentar el ahorro con nuevos productos, Bolsas y Mercados Españoles (BME) ha lanzado una propuesta para potenciar la participación de los pequeños inversores en los mercados de capitales: los Planes Personales de Inversión, que presenta como una medida estratégica para canalizar el ahorro familiar hacia la financiación empresarial, mejorando así la conexión entre los ciudadanos y la economía productiva a través de instrumentos financieros accesibles, diversificados y fiscalmente atractivos.
Inspiración internacional: el modelo sueco
El modelo propuesto por BME se inspira en las cuentas individuales de inversión suecas (ISK), que han demostrado ser exitosas en atraer el ahorro minorista hacia productos financieros. En el sistema sueco, los contribuyentes no tributan por cada operación realizada, sino que realizan un pago fiscal único anual calculado sobre el valor medio de la cartera. Esta fórmula simplifica las obligaciones fiscales y proporciona mayor estabilidad y previsibilidad al inversor, aspectos clave que se busca replicar en España con estos Planes.
Su lanzamiento tendría como objetivo prioritario activar el ahorro de los hogares en favor de la economía productiva. A través de estos vehículos de inversión, BME pretende fomentar un mayor protagonismo del pequeño inversor en los mercados financieros, permitiendo que los ciudadanos participen en el crecimiento de las empresas españolas y europeas. Esta iniciativa, además, contribuiría a ampliar la base de inversores minoristas, incrementar la liquidez del mercado y reforzar la autonomía financiera de las familias a largo plazo.
Entre los elementos diferenciales de estos Planes destaca su flexibilidad operativa, ya que no existen límites de aportación ni exigencias de permanencia. Además, los activos integrados en la cuenta pueden traspasarse sin coste fiscal entre estos Planes del mismo titular o desde otras cuentas, siempre que sean instrumentos elegibles. Esta característica facilita la movilidad del capital y la gestión activa de la inversión sin penalizaciones. Otro aspecto relevante es la ausencia de garantía pública del capital, lo que obliga al inversor a asumir plenamente el riesgo de mercado, pero lo compensa con un régimen fiscal sencillo, basado en un único pago anual.
Apuesta por el futuro del pequeño inversor
Con esta propuesta, BME no solo aspira a modernizar el ecosistema de inversión en España, sino también a democratizar el acceso a los mercados financieros, dotando a los ciudadanos de una herramienta sencilla, fiscalmente eficiente y alineada con los retos del ahorro futuro: «Los Planes Personales de Inversión podrían convertirse en una vía efectiva para que el ahorro privado complemente el sistema público de pensiones y contribuya al bienestar financiero de los hogares».
