Carglass considera clave el estado de las instalaciones al realizar una recalibración de los ADAS
Carglass explica que cuando se sustituye el parabrisas de un coche que equipa sistemas ADAS, hay que desmontar las cámaras del cristal roto y montarlas en el nuevo. Una vez instaladas, han de ser recalibradas para asegurar que apuntan al lugar exacto y ofrecen una información correcta para que los sistemas de seguridad puedan realizar un reconocimiento fiable del entorno del vehículo, por ejemplo, detectar otros coches, a peatones, la señales, las vías… Una recalibración defectuosa puede provocar fallos graves en los sistemas de seguridad.
La importancia de las instalaciones
Una recalibración es un trabajo complejo, que exige la máxima precisión, y que ha de ser realizado por profesionales expertos. La entidad destaca que «el equipo técnico de Carglass® tiene la formación y experiencia para realizar recalibraciones precisas, emplea los instrumentos y tecnología más avanzados y sigue la metodología marcada por Belron® Technical». El departamento técnico del grupo ha integrado todos los pasos de este proceso en el manual técnico Belron Way of Fitting, que siguen todos los técnicos especialistas en cristalería del Grupo a nivel mundial, que ya han realizado millones de recalibraciones.
Pero hay otro factor que también es importante para realizar una recalibración precisa: las instalaciones en las que se efectúa. En este sentido hay dos elementos clave: la iluminación y la nivelación del suelo. La iluminación del espacio en el que se efectúa una recalibración ha de seguir unos estándares concretos. Los reflejos o la iluminación desigual del panel sobre el que se recalibran las cámaras puede impedir que la cámara reconozca el patrón y que se produzca una recalibración defectuosa. La iluminación de los espacios en los que se realizan las recalibraciones en los centros de Carglass® está diseñada para poder efectuar esta tarea con todas las garantías.
Por otro lado, un suelo que no está perfectamente nivelado afecta a la posición y orientación del coche y, por lo tanto, a la dirección a la que apuntan sus cámaras, lo que puede generar una recalibración mal realizada.
