Catástrofes y depreciaciones impactan más en Mapfre en el primer trimestre que el Covid-19
Mapfre presentó ayer sus resultados del primer trimestre, cuentas que se han visto más afectadas por las catástrofes naturales y las fuertes depreciaciones de las monedas latinoamericanas, que por la paralización económica derivada del Covid-19, aunque el presidente del grupo, Antonio Huertas, avisó de una fuerte incidencia a partir de abril y del inicio de una crisis económica de consecuencias difícilmente previsibles en estos momentos.
Huertas afirmó que «hemos vivido un trimestre ligeramente atípico por el bloqueo del estado de alarma, que ha producido efectos muy pronto en Asia, después en Europa, y mas tardío en América. Aunque los efectos en el terreno asegurador se verán más a partir de abril, si hemos recogido en las cuentas del primer trimestre el `shock´ de los mercados, que nos ha afectado en las inversiones y producido una reducción de nuestro capital».
Catástrofe y tipos de cambio
Añadió que «hay un segundo efecto que ha pasado desapercibido y donde Mapfre, que ha sido el terremoto de Puerto Rico, donde somos líderes, el tercero más importante de su historia, que nos ha afectado en 54 millones de euros en seguros y reaseguros. Tampoco hay que olvidar la tormenta Gloria en enero en España, que nos produjo un impacto de 14 millones. También los resultados del trimestre han reflejado con fuerza las importantes depreciaciones de las monedas, especialmente en Brasil y México, que nos ha supuesto una caída del 3% en las primas del grupo. Si las monedas se hubieran mantenido constantes, habríamos crecido un 1,5% en primas; y sin los efectos del tipo de cambio y de las catástrofes naturales el beneficio neto habría sido de 194 millones, un 3,3% más que un año antes, y no de 127 millones».
Moderar expectativas
Concluyó afirmando que «Mapfre es una empresa solvente incluso en situaciones extraordinarias, aunque no debemos lanzar las campanas al vuelo y debemos trabajar con prudencia y más cuidado. Estamos en la salida de la crisis sanitaria, pero en la entrada en una crisis global económica y todas las empresas deberemos moderar nuestras expectativas, a pesar de que las cifras sean razonablemente buenas. El reaseguro tendrá un año malo y el seguro mantendrá una posición de capital y solvencia excelentes. Además, nuestra fuerte exposición a la deuda soberana limita los riesgos financieros, así como la excelente posición de tesorería con líneas de crédito disponibles, por lo que ninguna compañía del grupo en el mundo tendrá problemas de liquidez«.
Por eso, el grupo ha pospuesto a final de año la decisión sobre el dividendo complementario de 2020, siguiendo las recomendaciones de los supervisores. En cuanto al de 2019, ya había sido aprobado por la Junta de Accionistas del 13 de marzo, antes del estado de alarma y de que EIOPA recomendara que se suspendieran los dividendos.
Posibles cambios en las tarifas
Huertas reconoció que actualmente existe una descompensación en la siniestralidad entre unos ramos y otros, «aunque esperamos que se produzca una normalización, con repuntes en Autos y bajadas en otros ramos como Decesos, Vida Riesgo u Hogar donde ha subido desde el estado de alarma. La fotografía hay que verla de forma dinámica: La siniestralidad se ha pospuesto y se irá aplanando. La propia tarifa tiene mecanismos de revisión que de manera personalizada se irán ajustando, pero todavía es pronto para valorar estos cambios».
En cuanto a una posible revisión de las previsiones para el año, declaró que «nos reservábamos el derecho de revisión de las perspectivas, pero todavía es muy pronto para valorar el impacto del Covid-19 y, por tanto, se mantienen esas previsiones». Asimismo, reafirmo que no habrá ningún ajuste de plantilla en el grupo y que mantienen sus planes de expansión internacional, aunque prioriza el crecimiento en los países en los que ya está el grupo».
Fuerte tesorería y capacidad de resilencia
Por su parte, Fernando Mata, director financiero del grupo, desveló que el grupo había computado plusvalías por 38 millones en el trimestre, más del doble que el año pasado y «en condiciones que no volveremos a ver en mucho tiempo; y que pese a la caída de los fondos propios, que se sitúan al nivel de final de 2018, «Mapfre ha demostrado la capacidad de su estructura para absorber situaciones extremas como las que vivimos actualmente. Tenemos una gran resilencia para resistir estos eventos adversos, reforzada por una fuerte posición de tesorería de 2.700 millones de euros«.
También recordó que el ratio de solvencia «está dentro del margen de tolerancia que nos hemos impuesto».
