Cigna cree que la diversidad generacional ofrece grandes oportunidades a las empresas
Cigna afirma que, sctualmente, en el entorno laboral coexisten hasta cuatro generaciones distintas: los Baby Boomers, la generación X, los millennials y la más reciente generación Z. Esta diversidad generacional supone un reto cada vez mayor para las empresas, debido a la escasez de talento joven, el aumento del uso de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, y al envejecimiento poblacional. Y es que, aunque esta situación puede suponer una oportunidad para las empresas, la convivencia entre ellas requiere de una gestión cuidadosa y estratégica para maximizar su potencial y minimizar los conflictos.
Añade que uno de los principales desafíos que se da en este contexto es que cada generación tiene diferentes expectativas, prioridades y estilos de comunicación. Mientras las personas de mayor edad suelen preferir interacciones cara a cara, las generaciones más jóvenes tienden a utilizar medios digitales y priorizan la inmediatez en las respuestas. Y es que, más allá de la edad, al final, es una cuestión de contexto, mientras los primeros han tenido que adaptarse a las nuevas tecnologías, los segundos son nativo-digitales. Estas diferencias pueden generar malentendidos o crear barreras en la colaboración si no se gestionan adecuadamente. Además, sostiene que los enfoques laborales y las motivaciones varían: aquellos equipos más experimentados valoran la estabilidad y el compromiso a largo plazo, y un equilibrio dentro de estructuras más tradicionales, mientras que los jóvenes buscan flexibilidad, autonomía y modelos de trabajo más híbridos que les permitan mayor equilibrio entre trabajo y vida personal. Por otro lado, los estereotipos generacionales también pueden provocar conflictos, ya que algunas personas más jóvenes podrían considerar que los mayores son reacios al cambio, mientras que los más experimentados podrían ver a las generaciones jóvenes como impacientes o inexpertas. En definitiva, conciliar estas expectativas puede resultar complejo, ya que lo que motiva a una generación no necesariamente funciona para otra.
No obstante, consideran que, a pesar de los retos, la realidad es que la diversidad generacional ofrece grandes oportunidades. La combinación de sabiduría y experiencia con nuevas ideas y habilidades tecnológicas permite crear equipos más equilibrados y creativos. Además, implementar políticas de inclusión y cohesión generacional permite que las organizaciones ajusten sus dinámicas de trabajo, mejorando tanto el rendimiento como la satisfacción de sus equipos.
“El gran desafío de las empresas hoy en día no es solo gestionar la diversidad generacional, sino también crear un entorno donde estas diferencias sean una ventaja competitiva. La clave para maximizar el potencial de esta diversidad es integrar estas fortalezas de manera que se complementen y se refuercen, generando así equipos más versátiles y capaces de adaptarse a un entorno en constante evolución y sin caer en estereotipos relacionados con la edad. Una buena selección sin sesgos y basadas en cualidades, como tener una mentalidad abierta, es crucial para el éxito futuro como organizaciones”, explica Amira Bueno, directora de Recursos Humanos de Cigna Healthcare España.
