Coface presenta su barómetro de riesgo país: «Ilusiones perdidas y grandes esperanzas»
El informe país de Coface señala que, tras un comienzo prometedor, «es poco probable que 2023 sea el año que se esperaba». El primer semestre ha reforzado algunas de sus previsiones:
- No, la inflación no volverá de forma espontánea e indolora a su objetivo del 2% en los países desarrollados.
- No, los bancos centrales no cambiarán sus políticas monetarias de aquí a finales de año.
- No, el mero levantamiento de las restricciones sanitarias no permitirá a China desempeñar un papel de motor de la economía mundial.
También destaca que volvieron a primer plano dos aspectos esenciales que el mercado había perdido de vista: «el acceso a una energía abundante y barata sigue siendo fundamental para el funcionamiento del sistema económico mundial, y la política monetaria tiene efectos más directos sobre la valoración de los activos y la estabilidad financiera que sobre los precios al consumo».
Además, añade que «las perspectivas económicas siguen estando estrechamente vinculadas a la evolución de la inflación y a la respuesta de los bancos centrales, y nuestras previsiones están sujetas a una serie de riesgos a la baja, como el suministro de energía y el crédito».
En este contexto, Coface realizó 13 revisiones al alza y 2 a la baja en sus evaluaciones de países, así como 26 actualizaciones en sus evaluaciones sectoriales (13 mejoras y 13 rebajas). «Estos cambios ponen de manifiesto una mejora de las perspectivas, pero un entorno que sigue siendo exigente e incierto».
Por ello, Coface ha revisado al alza la evaluación de países exportadores de energía como Arabia Saudí, Qatar, Nigeria y Kazajistán. Por su parte, Malasia y Filipinas, que se beneficiarán de la afluencia de turistas chinos, vuelven a sus evaluaciones previas a la pandemia. No obstante, cabe destacar que el endurecimiento de las condiciones de financiación a escala mundial ha puesto a muchos países en riesgo de impago. La evaluación de Egipto fue reducida en 2022, y la de Ghana el pasado febrero. En la misma línea, este trimestre redujimos la calificación de Kenia y Bolivia.
