El coste de las reclamaciones médicas, principal preocupación para el 70% de aseguradoras europeas
La consultora Mercer Marsh Benefits ha publicado su ‘Informe de Tendencias en Salud 2025’ en el que analiza las tendencias que están redefiniendo los beneficios de salud ofrecidos por las empresas. Así, en Europa, el informe destaca que la principal preocupación para casi el 70% de las aseguradoras son los costes de las reclamaciones médicas. Sumado a esto se incluye el traslado de costes desde el Sistema Nacional de Salud hacia los planes corporativos y la creciente concentración de médicos y hospitales.
Actualmente, aunque las condiciones médicas que generan reclamaciones se han mantenido prácticamente constantes en la última década, el informe destaca que su impacto financiero está en aumento. De hecho, las aseguradoras en la mayoría de los mercados anticipan un incremento superior al 10% en los costes de reclamaciones médicas tanto este año como el próximo, impulsado por factores como la inflación médica, cambios en la utilización de servicios y modificaciones en los tratamientos.
El informe señala que el cáncer continúa siendo un factor de riesgo con un impacto significativo tanto en la salud de los empleados como en los costes de las reclamaciones. En los últimos cinco años, el 82% de las aseguradoras ha registrado un aumento en las reclamaciones por tratamientos de cáncer en empleados menores de 50 años. Además, los factores de riesgo metabólicos y cardiovasculares también destacan, ya que impactan en numerosos problemas de salud que incrementan considerablemente los costes de los planes de salud.
A medida que los tratamientos para estos problemas evolucionan, sus costes también aumentan, lo que obliga a las empresas a cambiar las estrategias tradicionales de contención de gastos para garantizar una atención sanitaria asequible tanto para ellos como para sus empleados. Sin embargo, y según el informe ‘People Risk 2024’ de Mercer Marsh Benefits, solo el 31% de los responsables de Recursos Humanos y Gestión de Riesgos cuentan con estrategias efectivas para controlar los costes de los beneficios.
A pesar de los esfuerzos por mejorar la cobertura en salud, persisten importantes brechas entre los servicios que típicamente cubren las aseguradoras y las necesidades integrales de salud y bienestar de una plantilla diversa. Tres de cada diez aseguradoras a nivel global no ofrecen cobertura ni apoyo para diagnosticar y gestionar condiciones neurodiversas, y los beneficios relacionados con la salud reproductiva siguen siendo limitados. Además, la cobertura de servicios específicos para niños, adolescentes y padres, que aborden problemas de salud mental, socialización y aprendizaje en jóvenes, sigue siendo insuficiente. Este panorama se da en un contexto de alta inflación médica, con tasas previstas en España del 9,5% para 2025, frente a una inflación general estimada del 2,4%.
Afortunadamente, la mayoría de los planes de salud incluyen apoyo a la salud mental, con un 88% de los aseguradores a nivel global, ofreciendo cobertura para asesoramiento de forma estándar o bajo solicitud, como cobertura adicional. No obstante, el número de sesiones de asesoramiento cubiertas anualmente parece estar disminuyendo, probablemente debido al aumento del coste por sesión (inflación) y a la no actualización de los límites en la cobertura de salud mental.
De cara al futuro, las aseguradoras anticipan que la mitad de las empresas optarán por reducir la cobertura de los planes el próximo año como una estrategia para gestionar los costes. Para Mercer Marsh Benefits, este escenario subraya la necesidad urgente de soluciones sostenibles e integrales en un contexto donde el sector sanitario tiene que hacer frente una presión cada vez mayor.
