Crédito y Caución informará de todas las licitaciones ligadas a fondos europeos
Crédito y Caución informará a sus clientes de las licitaciones de contratos públicos ligadas a los fondos europeos. Para paliar los efectos económicos de la pandemia, la Unión Europea ha puesto en marcha el programa Next Generation EU con el objetivo de impulsar el crecimiento económico de los Estados miembros. Los Presupuestos Generales del Estado de 2021 incorporan una primera partida de estos fondos cercana a los 27.000 millones de euros. De acuerdo con las actuales previsiones, los primeros proyectos ligados a estos fondos comenzarán a materializarse en el segundo semestre del año. Todos ellos quedaran reflejados en Publicaución, el servicio gratuito para los clientes de Crédito y Caución que actúa como portal centralizador de todas las licitaciones que se publican en España en diferentes boletines oficiales, plataformas de contratación y perfiles de contratante por los tres niveles del sector público -estatal, autonómico y local- y sus miles de entidades autónomas.
“Resulta muy complicado tener un control sobre las licitaciones sin una herramienta como Publicaución, que agrupa la información diseminada en miles de fuentes distintas para que nuestros asegurados tengan una visión global de las oportunidades de negocio que ofrece la contratación pública y poder segmentarla para recibir una alerta de todos los proyectos que se ajusten a su negocio. Estamos ya preparados para incorporar todos aquellos ligados a los fondos europeos, se publiquen donde se publiquen”, explicó el Director de Caución de Crédito y Caución, Miguel Ángel Medina.
Vuelta de los plazos de pagos a niveles pre-Covid
Por otra parte de acuerdo con el Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform, los estímulos fiscales y las inyecciones extraordinarias de liquidez al tejido productivo han devuelto los plazos de pago entre empresas a niveles pre Covid-19: «Hace un año, cuando se tomaron las primeras medidas de distanciamiento social y cierre temporal de la actividad productiva, coincidiendo con la declaración inicial del estado de alarma, el contexto económico provocó un severo empeoramiento de los plazos de pago en las operaciones comerciales. De hecho, los datos de marzo de 2020 reflejaban el peor comportamiento de toda serie histórica del estudio».
Según el informa, en la oleada de otoño ya se observó una mejora sustancial de los plazos, que se mantiene en 2021. De acuerdo con el estudio, en el que han participado cerca de 700 gestores de empresas de todos los tamaños y sectores, un 13% del tejido productivo trabaja por encima de los 90 días, solo dos puntos por encima de los valores de 2019. El 49% de las empresas opera con plazos superiores a los 60 días que trató de impulsar la Ley 15/2010 de Medidas de Lucha contra la Morosidad, nueve puntos más que en 2019
El 68% de las empresas tiene que aceptar plazos de pago superiores a los deseados para poder mantener su cartera de clientes. El mejor comportamiento se registra en el sector público y el peor entre las pymes. Solo el 6% de las empresas que tiene relaciones comerciales con la Administración tiene que aceptar una extensión indeseada de los plazos de pago, un porcentaje similar a 2019. La capacidad de los autónomos para imponer plazos de pago también se mantiene estable, en el 19%.
El estudio concluye que «la pandemia ha modificado el comportamiento de los dos principales segmentos de empresa en los que se apoya la economía española: las tres últimas oleadas registran un peor comportamiento entre las pymes que en la gran empresa», algo inédito desde que Crédito y Caución e Iberinform comenzaron a elaborar este estudio.
Solo el 33% del tejido productivo ha tenido que aceptar plazos de pago superiores a los deseados por parte de las empresas de mayor tamaño frente al 43% que ha tenido que alargar los plazos para trabajar con el segmento de pymes. En el caso de las grandes empresas, se trata del menor porcentaje de la serie histórica, lo que implica un esfuerzo durante la crisis por no agravar las tensiones de liquidez entre sus proveedores. En el caso de las pymes, se observa un claro empeoramiento en las dos primeras oleadas de la pandemia, un síntoma del intento de trasladar a través de la cadena de valor los problemas de tesorería que está generando la pandemia en este segmento. En la última oleada, sin embargo, se observa una mejora de su comportamiento.
