El beneficio de Pelayo cae un -30% en el primer semestre y la facturación, un -6%
El beneficio neto de Pelayo cayó un -29,8% en el primer semestre, hasta los 2,8 millones de euros, debido a la reducción de la siniestralidad que hubo en el segundo trimestre de 2020 por el confinamiento debido a la pandemia. La facturación descendió un -6,2%, hasta los 161,6 millones de euros. La entidad alcanzó un «excelente nivel de solvencia», situándose 2,9 veces por encima de la cuantía de solvencia exigida, con un capital disponible de 389,1 millones. La cartera total de pólizas se situó en 1,1 millones.
La facturación de Autos, la más importante para Pelayo, se ha situado en el primer semestre en 130,4 millones, con una caída del 6,7%, y una cartera de este ramo de 803.926 pólizas.
El ratio de siniestralidad se ha situado en un 65,2%, frente al 59,2% a la misma fecha del pasado año. El dato de siniestralidad del pasado ejercicio responde al importante descenso del uso del vehículo en los meses de confinamiento por la crisis del Covid-19.
Agropelayo, Sociedad de negocio agrario de la que Pelayo es socio al 50% con Agromutua, ha alcanzado una cifra de negocio de 78 millones de euros, un2,7% menos, si bien el resultado a 30 de junio arroja pérdidas causadas por la elevada siniestralidad del primer semestre, debido a los distintos eventos climatológicos como la tormenta Filomena o las recientes granizadas del mes de junio.
Según la entidad, «el Plan Estratégico 2021-2023 se ha adaptado a la nueva situación del mercado provocada por la pandemia, si bien conserva sus objetivos prioritarios, que se enfocan a mejorar márgenes, fidelizar y retener a los clientes de mayor valor, implantar un modelo de omnicanalidad y seguir aumentando la diversificación del negocio. Todo ello manteniendo el objetivo de ser líderes en calidad percibida por el cliente, con un servicio más personalizado, cercano y comprometido, para aumentar la fidelidad».
Mejora la oferta para vehículos eléctricos
Por otra parte, Pelayo refuerza su compromiso y apuesta por el cliente realizando «una revisión de su seguro de coche con el objetivo de brindar una oferta de seguro más competitiva y adaptada al segmento de vehículos eléctricos. Esta mejora en la oferta está directamente relacionada con coberturas que dan solución, entre otras, al remolque del vehículo en caso de descarga de batería, el aseguramiento de los elementos de carga (cable y poste de recarga) o la posibilidad de solicitar un vehículo de sustitución con categoría ECO».
Pelayo cree que debe acompañar el crecimiento de este tipo de vehículos a través de su oferta, y por ello traslada en sus seguros de coche un beneficio económico que puede llegar hasta el 25%.
De esta manera, Pelayo señala que refuerza su posicionamiento actual estando al lado de sus clientes, intentando hacerles la vida más fácil y comprometiéndose al máximo con la calidad de servicio a través de la “Cláusula 1:24:72” y del “Compromiso a tiempo” en Hogar.
