Mediadores y peritos piden poder participar en las decisiones en eventos como la DANA
El CAI, el Club de Aseguradores Internacionales, ha celebrado una mesa redonda sobre «Cómo los seguros enfrentan el cambio climático: Lecciones antes y después de la DANA». La sesión que contó con las participaciones de Francesc Rabassa, presidente del Club, y Jorge Benítez, presidente del Colegio de Valencia, y con Elena Jiménez de Andrade, presidenta del Colegio de Madrid, como encargada de moderar la mesa y formular diversas preguntas sobre la experiencia y gestión de la DANA a los ponentes.
Durante la mesa redonda, los ponentes Luis López Visús, director general de Espabrok; Eva Tomás, directora del Canal Corredores y Brokers de AXA; Víctor Muñoz, director del departamento pericial de Veta+, y Sonia Calzada, directora de Distribución de Zurich, compartieron las experiencias vividas durante la gestión de siniestros de la DANA de Valencia desde su actividad y organización, así como aportando las actividades e iniciativas llevadas a cabo por sus respectivas entidades, así como aportando su opinión en diversos puntos de mejora. Todos ellos alabaron tanto el papel de los mediadores como de los peritos. Desde la inmediatez y eficacia del trabajo realizado, como el estar desde el primer momento acompañando de cerca a los afectados y, en ocasiones, siendo «su paño de lágrimas» ante la catástrofe ocurrida, donde hogares y negocios se vieron devastados.
Así mismo, tanto los ponentes como los asistentes al evento, celebraron la existencia de contar con un organismo como el Consorcio de Compensación de Seguros, no solo «indispensable para el sector, sino para la ciudadanía en momentos tan críticos como el vivido en la DANA». Sin embargo, la reflexión y opinión compartida por todos, fue la «falta de flexibilidad» por parte de los organismos públicos a la hora de poder gestionar los siniestros y realizar su labor de forma «rápida y efectiva» de cara a los aseguradores y afectados en generales.
Y evidenciaron su «sentimiento de frustración por, en muchas ocasiones, no poder actuar de una forma más rápida o, directamente, poder actuar», debido a no contar con los recursos suficientes, limitaciones de tiempo, regulación poco flexible dadas las circunstancias extraordinarias, por incompatibilidades técnicas a la hora de gestionar los siniestros, así como diversos fallos de comunicación con el Consorcio a la hora de notificar los siniestros para su indemnización. Un aspecto en el que el sector en su conjunto ha manifestado que «hay que estar mejorar preparado, ya que esta situación, de uno modo u otro, es evidente que ha a volver a ocurrir y deben poder realizar su trabajo para con el afectados de otro modo y que, mediadores y peritos también deberían estar presentes en la mesa de toma de decisiones en situaciones críticas con la vivida».
