El Consorcio y Agroseguro atendieron a más de un millón de familias y empresas por siniestros climáticos
El sector financiero español reafirmó en 2024 su papel estratégico en la dinamización y protección de la economía y la promoción de la cohesión social, tanto por su capacidad para canalizar recursos hacia empresas y familias, proteger su patrimonio y movilizar capital como por su contribución a la vertebración del territorio, a la mitigación de los efectos de los riesgos climáticos y al impulso de la transición sostenible. Así lo pone de manifiesto la Memoria Social del Sector Financiero 2024, presentada hoy por Finresp, el Centro de Finanzas Responsables y Sostenibles, junto a sus asociaciones fundadoras, AEB, CECA, Inverco, Unacc y Unespa.
El ejercicio 2024 se cerró con más de 146.000 millones de euros gestionados bajo criterios de sostenibilidad en fondos de inversión y casi 54.000 millones en el caso de los planes de pensiones. Estas cifras que reflejan la inversión sostenible en España suponen un crecimiento de más del 20% respecto a 2023 y consolidan la tendencia al alza en los últimos años. La generalización de productos e inversiones con criterios ambientales, sociales y de buen gobierno refleja el avance de un modelo financiero más resiliente e integrado en la respuesta a los grandes desafíos económicos y climáticos.
En paralelo, el seguro reforzó su papel como escudo frente a los riesgos climáticos y sociales. El pasado año, los pagos del sistema asegurador por eventos relacionados con el clima superaron los 6.400 millones de euros, impulsados principalmente por la DANA de octubre de 2024, que afectó al Sudeste peninsular y ocasionó grandes pérdidas humanas y materiales. En total, las aseguradoras privadas, el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) y Agroseguro atendieron a más de un millón de familias y empresas por siniestros climáticos. Este importe representa más del 50% del daño económico anual por inundaciones en Europa.
