El Covid-19 subraya la debilidad en la gestión de riesgos empresariales de algunas aseguradoras
El reaseguro y, en cierta medida, el seguro, han prosperado gracias a la globalización con barreras de entrada limitadas. Como consecuencia de esta nueva realidad, se ha producido una creciente interconectividad de riesgos entre mercados y participantes, así como un mayor riesgo de contagio entre seguros y otros sectores en relación a las incidencias que ocurran, como ha sido el caso de la reciente pandemia global. Dado que estos riesgos se han entrelazado en relaciones cada vez más complejas, las aseguradoras no pueden esperar ser inmunes a las caídas económicas y a las interrupciones en las cadenas de suministro, según se afirma en un nuevo informe de AM Best.
En este documento, titulado «El Covid-19 subraya las debilidades en la gestión de riesgos empresariales de las aseguradoras», AM Best señala que, aunque la gestión de riesgos empresariales (ERM) en las organizaciones de la industria ha evolucionado rápidamente durante la última década, la reciente pandemia ha servido para enfatizar que las (re) aseguradoras aún pueden verse afectadas por «incógnitas desconocidas» y «acumulaciones inesperadas».
La sabiduría popular ha llevado a diversos analistas a pensar que el mayor impacto en el sector asegurador como consecuencia de la crisis sanitaria global se produciría en las ramas de Vida y Salud, pero, en realidad, es más probable que, debido al aumento de la pobreza y del número de afectados, sea el segmento reasegurador el que asuma el mayor impacto de la pandemia. Es más, el coronavirus está evaluando la gestión de riesgos de muchas empresas de la industria, así como sus estrategias y su resiliencia en las actuales condiciones del mercado.
