El «Efecto Ferrari»: Cuando las corredurías adquieren CRMs potentes que no saben conducir
Enrique Mendizábal, experto con más de 20 años de trayectoria en seguros, ha protagonizado un nuevo episodio de XpertTalks, el espacio de análisis de Xternus, donde afirmó que el sector de la mediación de seguros en España se enfrenta a un cambio de paradigma donde la tecnología ya no es una opción, sino un requisito de supervivencia. Sin embargo, la implementación de herramientas digitales sin una previa “limpieza de la casa” está provocando que muchas corredurías infrautilizan su potencial.
Bajo el título “Los retos de las corredurías”, Mendizábal desglosa los obstáculos que impiden al corredor recuperar su rol de asesor estratégico, advirtiendo sobre el denominado “Efecto Ferrari”: la adquisición de CRMs potentes que las estructuras internas no saben conducir por falta de procesos industrializados.
El desafío de las 4 horas y la eficiencia operativa
Uno de los puntos de mayor fricción identificados es la nueva normativa de atención al cliente. La exigencia de dar respuesta a servicios esenciales en un plazo máximo de 4 horas obliga a las corredurías a replantear su operativa de back-office.
«No puedes ser proactivo si estás atrapado en la gestión reactiva», afirma Mendizábal. Según el experto, la clave reside en la externalización de tareas administrativas y la tramitación de siniestros mediante equipos flexibles. Esta estrategia permite que los productores se enfoquen exclusivamente en la relación con el cliente y la detección de necesidades en ramos de Vida o Salud, potenciando la venta cruzada en el «momento de la verdad».
Claves para liderar la evolución del sector
La nota destaca tres pilares fundamentales para que la mediación mantenga su competitividad en 2026:
- Industrialización Técnica: Pasar de la gestión manual a la automatización inteligente.
- Gestión Documental: La digitalización real como primer paso para liberar tiempo comercial.
- IA con Sentido: Integrar la Inteligencia Artificial para el reporte administrativo, reservando la empatía humana para el trato directo.
«El futuro de la mediación pertenece a quienes tengan la operativa más ágil», concluye Mendizábal, subrayando que la rentabilidad actual pasa por transformar costes fijos en variables mediante partners especializados.
