El Gobierno cree que la sanidad pública podría atender a todos los asegurados de Muface
El Ministerio de Sanidad ha un informe del impacto que tendría en el Sistema Nacional de Salud asumir la atención sanitaria de los 1,5 millones de asegurados de Muface que deciden optar por la cobertura privada a través de las aseguradoras SegurCaixa Adeslas, Asisa y DKV, tras rechazar estas participar en la reciente licitación del concurso para la mutualidad de funcionarios.
El estudio sostiene que el «contexto actual hace que, por primera vez en muchos años, la posibilidad de incorporar a la población mutualista a la asistencia sanitaria pública sea una opción tanto viable como razonable. Hay una fuerte verosimilitud en favor de la hipótesis que señala que las aseguradoras privadas están incurriendo en un fenómeno de selección de riesgos que empuja a los mutualistas asegurados con dichas condiciones a trasladarse a proveedores públicos de atención sanitaria».
Además, afirma que «el Ministerio de Transformación Digital y Función Pública, tiene ante sí dos opciones: tratar de mejorar la oferta para hacerla más atractiva para las empresas aseguradoras o prorrogar durante nueve meses el concierto actual, como permite la Ley de Contratos del Sector Público, y abordar el tránsito de los mutualistas de Muface a la prestación de servicios sanitarios por parte del SNS».
La idea del Ministerio pasa por aplicar una prórroga obligatoria de 9 meses para las aseguradoras que están en el actual concierto, para después traspasar el colectivo a la sanidad pública.
Rechazo del sector
Tras conocerse las conclusiones del informe, Fundación IDIS manifestó su «preocupación por la ideologización de dicho informe y por la grave situación que atraviesa el Sistema Nacional de Salud, con los riesgos que conlleva para los pacientes en el caso de producirse una transición masiva de usuarios mutualistas desde el sistema privado al sistema público»; e hizo un llamamiento a las autoridades sanitarias para «abordar este problema de manera integral y con visión de futuro, evitando decisiones que puedan comprometer aún más la sostenibilidad del sistema y poner en riesgo a los pacientes».
