El índice de riesgo en las carreteras catalanas aumenta un 5,7%
El RACC ha presentado la 23ª edición del mapa de riesgo de la red viaria catalana, que analiza un año más la accidentalidad en las carreteras. Según el estudio, que analiza más de 6.300 km de carreteras interurbanas de titularidad del Ministerio, de la Generalitat y de las Diputaciones, donde se concentra el 93% de la movilidad del territorio y donde tienen lugar el 78% de los accidentes con heridos graves y víctimas mortales.
Así, el estudio demuestra la necesidad de mejorar la seguridad de las carreteras y, como consecuencia, de reducir la siniestralidad «es clave en nuestro país y en el resto de Europa». En este sentido, apuntan , «la inversión en las infraestructuras y el impulso de la formación y las campañas de sensibilización dirigidas a los conductores de todo tipo de vehículos son fundamentales para alcanzar estas mejoras».
En Catalunya, los accidentes de tráfico se han reducido en las últimas dos décadas. Respecto a las cifras de víctimas mortales, en el año 2000 casi llegaban a las 700 y el último año completo registrado se han situado en 181. A este respecto, el RACC recuerda que, la Unión Europea establece por cada década el objetivo de reducir a la mitad las víctimas en carretera. La irrupción de la COVID-19 contribuyó a que se cumplieran estos objetivos hasta el año 2020, reduciendo un 54% los fallecidos en accidentes de tráfico respecto a 2010. Pasado el efecto pandemia y recuperada la movilidad, el número de muertos en la carretera ha vuelto a crecer, sin alcanzar la tasa de víctimas de 2019.
Según el análisis, en el que se ha analizado el trienio 2021-2023, el índice de riesgo se ha incrementado un 5,7%, con respecto a la edición anterior (trienio 2020-2022), «aunque su valor global se mantiene bajo». Esta subida es el resultado del aumento del número de accidentes con víctimas mortales y heridos graves, que han pasado de 509 a 581 (un crecimiento del 14,1% de media del trienio), combinado con un aumento menor de la movilidad, que ha incrementado hasta el 8%.
Para la entidad, es importante subrayar que la presencia de motoristas en los accidentes mortales y con heridos graves sigue siendo muy elevada. De hecho, en el 45% de todos los accidentes de tráfico de este tipo ha habido como mínimo una moto o ciclomotor involucradas, aunque representan sólo un 2,4% de la movilidad global en carretera en Catalunya. En el caso de los accidentes mortales, las motos han estado implicadas en el 35% del total de siniestros.
Un 2024 con menos víctimas mortales pero con más heridos graves
Los datos de siniestralidad de 2024 presentan una reducción de las cifras con relación tanto en 2023 como en 2019. Hasta el 30 de noviembre, han perdido la vida 126 personas en 114 accidentes mortales en la red viaria interurbana de Catalunya, lo que supone una reducción del 10,0% en el número de fallecidos y del 11,4% en los siniestros mortales respecto al mismo periodo de 2023. Si se compara con el 2019 (año de referencia para el cumplimiento de objetivos), periodo en el que fallecieron 163 personas en 150 siniestros, la reducción es del 29,4% con respecto a las víctimas mortales y del 19,0% con respecto a los accidentes. Sin embargo, añaden, en estos primeros once meses se han registrado 733 personas heridas graves en accidente de tráfico, que son un 7,3% más que en 2023.
A 30 de noviembre de 2024, las víctimas mortales que pertenecen a colectivos vulnerables –motoristas, peatones y ciclistas– disminuyen ligeramente y representan el 47,6% del total (48,0% el año pasado). Aunque han muerto cuatro motoristas menos (47) y siete peatones menos (6) respecto al mismo periodo del año pasado, se han registrado dos víctimas mortales ciclistas más (6) y un usuario de VMP. La proporción de motoristas fallecidos respecto al total de víctimas sigue siendo cerca de una tercera parte. En concreto, casi un 37% de los fallecidos en carretera han sido motoristas y se sitúa en valores próximos a los de ocupantes de turismos (con 50 fallecidos).
