El mediador jugará un papel fundamental en los próximos años como asesor de los principales nuevos riesgos
Cambio climático, longevidad, ciberseguridad o conducción autónoma. Estos son algunos de los principales riesgos que ya están aquí pero cuya relevancia irá todavía a más en el futuro, tal y como se ha analizado dentro de la Semana del Seguro, organizada por Inese. “El rol del mediador será clave para asesorar a los clientes en los nuevos seguros que le protejan ante los retos actuales, ofreciendo confianza y solucionando dudas”, ha asegurado Rafael de Lecea, ceo de Abiloba Internacional. Un papel que será crítico, en su opinión, para “identificar tendencias, mejorar la distribución de productos del seguro y contribuir en la definición de la responsabilidad” en las inéditas situaciones que se vayan a producir.
De Lecea ha puesto como ejemplo paradigmático el sector de la automoción, que, hoy en día, está sentando las bases de lo que será su realidad en muy pocos años. “Cada vez hay menos propietarios de automóviles, mientras que se va a comenzar a implantar el vehículo autónomo y la gestión de grandes flotas de economía colaborativa, lo que va a afectar significativamente a la prima media del seguro del coche”, ha señalado. En paralelo, cuestiones como el estancamiento en las ventas, el cambio de paradigma del mantenimiento de los vehículos (que impactará de modo muy importante a los talleres) o la reducción paulatina de accidentes gracias a la tecnología van a definir, según su criterio, “un escenario totalmente diferente de relación entre el sector del seguro y del coche, en el que habrá que definir los nuevos riesgos reales”.
Del mismo modo, ha subrayado la importancia de los mediadores “para reducir el grado de desconfianza tradicional hacia los cambios por parte de los consumidores”, lo que, a su juicio, será muy relevante en las variaciones tan profundas que se avecinan en relación a la longevidad o al cambio climático. “Cada vez vivimos más pero mucha gente sigue sin organizar adecuadamente su planificación”, ha indicado. Sin embargo, también ha sido muy crítico con algunos de los productos financieros privados, como los planes de pensiones, ya que, “en los últimos años la mayoría no han superado al Ibex ni siquiera a las Letras del Tesoro, con unas rentabilidades que a menudo han sido incluso negativas”.
En este sentido, Juan Manuel Blanco, director editorial de INESE, ha explicado que en el sector del seguro, como en muchos otros, “los clientes son cada vez más infieles a las compañías, mientras que nuevos competidores surgen cada día con modelos de negocio disruptivos”. Dentro de este ecosistema, ha comentado que “la falta de colaboración de las administraciones” favorece un entorno empresarial “que se complica constantemente”, pero donde se ha mostrado optimista, debido a que “con la bandera de la profesionalidad la industria tiene el futuro asegurado si se apuesta de manera continua por la formación y el reciclaje”.
Muy en esta línea, Pedro Guiñales, country manager de FWU Life, ha afirmado que el papel del asesor es fundamental como “facilitador de los procesos”, erigiéndose como una figura clave para ayudar a que el cliente “defina sus metas, personalice su estrategia y se marque un camino para alcanzarla”. A pesar del cambio que está suponiendo la tecnología en los hábitos de consumo y métodos de compra de los consumidores, Guiñales ha sentenciado que herramientas como Internet son “muy útiles para obtener información y tener una mayor seguridad” acerca de los seguros, pero que “la relevancia” del corredor seguirá siendo muy importante en los próximos años.
