Hombres en edad activa y residentes en entornos urbanos sufren el 46% de los siniestros de Autos
Según un artículo del Instituto de Actuarios Españoles, la mayor frecuencia relativa de accidentes los sufre los hombres de edad entre 18 y 65 años que residen en entornos urbanos. Asimismo, la mitad de los siniestros de Autos más graves suceden en los entornos rurales, en los que únicamente vive el 16% de la población.
La investigación ha utilizado una primera aplicación, que se centra en el análisis espacial de los riesgos para agrupar siniestros o pólizas de automóviles en categorías potencialmente más homogéneas en el sector asegurador para su segmentación y análisis. Siguiendo la clasificación realizada por Eurostat, se definieron tres grados de urbanización a partir de la densidad de población del código postal del asegurado y del lugar de ocurrencia del siniestro (urbano/suburbano/rural).
En segundo lugar, el estudio muestra cómo las compañías de seguros pueden utilizar la información meteorológica local junto con el grado de urbanización para modelizar el número de siniestros de automóviles en una zona geográfica concreta. En concreto se incluye como factor de riesgo la lluvia media diaria máxima proporcionada por la Aemet (Agencia Española de Meteorología) para modelizar el número de siniestros en un municipio.
Por último, en la tercera aplicación con información anonimizada de pasajeros en accidentes de tráfico se examinan las características de todos los ocupantes dentro de los vehículos accidentados, centrándonos en la gravedad de las lesiones de los pasajeros implicados en un accidente de tráfico. El objetivo es definir mejor las características de los siniestros en función del perfil de las personas que se encuentran dentro del vehículo. Se trata de conocer, por ejemplo, el perfil de los pasajeros de vehículos conducidos por personas mayores, también en relación con el sexo y la zona geográfica.
Conclusiones
El estudio demuestra que en las tres aplicaciones de datos abiertos se captaron patrones de riesgo más complejos utilizando fuentes de datos públicas combinadas con datos internos, permitiendo a las aseguradoras la posibilidad de dividir los datos en segmentos más homogéneos.
Concluye finalmente que el uso de fuentes de datos abiertos en cuestiones como geolocalización, clima y demografía y su combinación con los datos internos de las entidades, mejoran la tarificación y la gestión de los riesgos en las aseguradoras.
El artículo ha sido elaborado por Miguel Santolino y Mercedes Ayuso, ambos profesores del Máster en Ciencias Actuariales y Financieras de la Universitat de Barcelona, y por Luis Céspedes, actuario y doctorando en la UB Business School.
