La sanidad privada y sector asegurador defienden la eficiencia del mutualismo administrativo
Fundación IDIS ha presentado el informe ‘Monitor de la Actividad Empresarial en el Sector Sanitario Español’, acto en el que también participó Unespa y en el que los representantes de la sanidad privada y del sector asegurador incidieron en la eficiencia del mutualismo administrativo, que pasa por serias dificultades por las pérdidas que lleva ocasionando a las aseguradoras este sistema, debido al déficit de prima que abona la Administración, y que se cifran en 600 millones de euros de pérdidas en los tres últimos ejercicios.
Tal y como se extrae del informe, el sector sanitario privado agrupa a más de un millón de asalariados en nuestro país (impacto directo e indirecto). De ellos, se estima que el número total de trabajadores en el sector asegurador para salud ascendería a 6.892 personas. Por otro lado, el sector sanitario tiene un tejido empresarial de 198.869 compañías, el 5,7% del total de entidades en España, “lo que le hace ser uno de los principales generadores e impulsores de empleo”.
Desde el punto de vista de ahorro, el informe reseña el impacto del mutualismo administrativo. En esta línea, indica Fundación IDIS, la población cubierta por este modelo es de 1,73 millones de personas, es decir, aproximadamente el 82% del total de los funcionarios, lo que supone un ahorro para la sanidad pública de casi 571 millones de euros.
“Nuestro sistema sanitario está formado por vasos comunicantes. No solo el sector público y el privado, sino todos los subsectores que a su vez lo componen son vasos comunicantes entre sí. Si se toman medidas que perjudican a un subsector en un momento determinado (por cuestiones ideológicas, por ejemplo), no solamente se perjudica a este, sino también al resto y, con ello, al conjunto de un sector que es esencial para el estado de bienestar de nuestro país y uno de sus motores económicos”. Así lo ha señalado Juan Abarca, presidente de Fundación IDIS.
Para Marta Villanueva, directora general de Fundación IDIS, “este análisis evidencia que hablar de iniciativa privada en sanidad es hablar de mejora de la salud, pero también de motor de la economía, empleo, innovación responsable, formación o colaboración. Y recuerda que la colaboración público-privada es imprescindible en la mayoría de los sectores clave a nivel social, y por supuesto en el sector sanitario también. Por eso hay que normalizarla, porque es la propia actividad sanitaria la que hace inevitable que se produzca la colaboración. Si esta falla, falla la actividad, falla el sistema y se perjudica a toda la sociedad”.
Sanidad pública y privada, aliadas no competidoras
En la presentación participó el secretario general de Unespa, Luis Miguel Ávalos, quien manifestó la involucración del sector asegurador en la actividad sanitaria, desde su ramo de salud. A cierre de 2022, había en España unos 12 millones de personas que pagaban por un seguro de Salud de prestación de servicios y que, por lo tanto, consumían menos servicios sanitarios públicos. “Hablamos de uno de cada cuatro españoles. De esos 12 millones de asegurados, 1,7 millones son funcionarios adscritos a alguna de las tres mutualidades de funcionarios (Muface, Mugeju e Isfas). El mutualismo administrativo es un modelo de colaboración público-privada de éxito demostrado”.
Para Ávalos, «el éxito de los seguros médicos radica en que son productos que se comercializan a precios competitivos y accesibles, donde la oferta disponible es amplia y plantea características diferenciales. Los seguros de Salud ofrecen tratamientos innovadores, permiten contar con opciones terapéuticas complementarias, acceder al especialista rápidamente, ofrecen coberturas complementarias como la asistencia bucodental, suelen tener cobertura en el extranjero, etcétera. Estas características han motivado el crecimiento sostenido de la facturación del seguro de Salud en las últimas tres décadas”.
De hecho, uno de los fenómenos que impulsa la contratación de seguros de Salud en España es su creciente aceptación como mecanismo de pago en especie. “Muchas empresas han incorporado el seguro de Salud para sus trabajadores como concepto retributivo complementario. Es uno de los beneficios sociales más valorados entre la plantilla, constituye una herramienta de atracción y retención de talento en el mercado laboral y contribuye a reducir el absentismo laboral”.
Así mismo, recordó algunos de los fundamentos básicos del seguro de Salud como su utilización de manera recurrente, lo que, además de generar relaciones de confianza por parte de los clientes y pacientes con los médicos y los centros donde son atendidos, son atenciones que se ahorra el sistema público sanitario y alivian así la carga de trabajo de los centros públicos. Por lo que reiteró que “la sanidad pública y la sanidad privada son aliadas, no competidoras”.
Para finalizar su intervención, Ávalos detalló algunos costes que atiende la atención privada. En 2022, 700.000 asegurados presentaron problemas de salud significativos o graves (el 5,73% de la cartera de asegurados) que generaron más de la mitad de la siniestralidad atendida por las aseguradoras de salud. “El seguro funciona siguiendo unos criterios de solidaridad y mutualización del riesgo, exactamente igual que el sistema nacional de salud financiado con los impuestos. Las personas que gozan de buena salud transfieren una cuantía significativa de las prestaciones no recibidas a aquellos que, lamentablemente, sufren de problemas de salud serios”, apuntó.
