Ignacio Megía (Berkley): “En el siniestro, el asegurado no es nuestro enemigo, debemos trabajar en colaboración”
Fundación Inade celebró una jornada en la que Berkley España abordó la gestión del siniestro como herramienta de fidelización del cliente. En segundo lugar, Pelayo presentó los productos ofrecidos por Agropelayo.
Ignacio Megía, director de Siniestros y de Asesoría Jurídica de Berkley España, explicó cómo la correcta gestión de un siniestro por parte de la aseguradora puede marcar la diferencia entre mantener o perder a un cliente: “Cuando un asegurado sufre un siniestro tiene un problema y lo que quiere es una solución. Competir en el precio de la prima es muy difícil, pero existen otros métodos de competencia, como, por ejemplo, aportar tranquilidad y seguridad al cliente cuando se materializa un riesgo. En estos casos se debe encontrar el equilibrio entre la atención inmediata y la rapidez, y el trato personalizado y el asesoramiento”.
Antes de centrarse en la rama de RC, ámbito en el que Berkley España es especialista, Megía recordó que no todos los siniestros son iguales y, por tanto, no precisan la misma especialización a la hora de gestionarse. Si bien el negocio generalista (autos, decesos, multirriesgo…) pueden gestionarse a través de Call Center o plataformas de tramitación, el negocio más especializado (RC Profesional, D&O, Cyber…) requieren de otro tipo de servicios: peritos especialistas, investigadores de causa, abogados, etc.
Centrándose en los siniestros de RC, Ignacio Megía apuntó varios pasos a seguir para llevar a cabo una correcta gestión: analizar la cobertura, estudiar las circunstancias del siniestro, delimitar de quién es la responsabilidad y valorar cuánto cuesta reparar el daño.
“Es importante llevar a cabo la gestión del siniestro bajo la siguiente premisa: el asegurado no es nuestro enemigo, debemos trabajar en colaboración, nunca a sus espaldas. Un siniestro bien gestionado es el resultado del trabajo en equipo entre el corredor de seguros, el cliente y la aseguradora”, concluyó.
Olivar, sin asegurar
En segundo lugar, intervino Eduardo Benavides, responsable Territorial Centro – Norte de Agropelayo, que afirmó que “Agropelayo dispone de una garantía denominada sobreprecio, concebida para dar cobertura al precio al que el asegurado solicita contratar la producción agraria mientras los frutos estén en la planta y esta se halle arraigada en el suelo o sin recolectar. El asegurado puede elegir, teniendo en cuenta la variedad o cultivo, un incremento 10%, 20% o 30%, del valor del cultivo referenciado en la póliza de Agroseguro”.
Reconoció que «debido a la volatilidad de precios en el mercado, por circunstancias coyunturales del mismo, el SAC, no siempre puede cubrir las expectativas del agricultor. Precisamente, para atender esa demanda, se implementa el seguro de sobreprecio».
Benavides recordó que una gran parte de los agricultores, especialmente los dedicados al olivo, no están asegurando sus riesgos: “Más del 90% de las explotaciones de olivos no están aseguradas. Teniendo en cuenta que España es uno de los mayores exportadores de este producto del mundo y que el Gobierno subvenciona el 40% de la prima de los seguros agrícolas, esta situación tiene que cambiar. Para ello las compañías que intervenimos en este sector debemos trabajar en ofrecer un mejor servicio para ellos, ya que las condiciones de este tipo de plantaciones son muy específicas”.
