Insolvencias, tensión geopolítica y la IA, principales riesgos para los ejecutivos en 2025
Para Allianz Commercial, los directores y ejecutivos (D&O) han estado operando en un entorno altamente complejo a lo largo de 2024, y es posible que aparezca una mayor volatilidad durante 2025. Así, concretan, «se enfrentan a múltiples exposiciones en un mundo empresarial cada vez más interconectado, confrontado con riesgos derivados de insolvencias empresariales, agitación geopolítica, cambio climático, transformación digital, incertidumbre económica, cambios en la opinión pública y un panorama legal en evolución». Estas son las últimas tendencias de los principales riesgos en los seguros de esta tipología, según se refleja en el informe anual ‘Directors and Officers Insurance Insights’ de Allianz Commercial, firma de Grupo Allianz que gestiona seguros corporativos de grandes y medianas empresas y riesgos complejos.
“El mercado de seguros de D&O el pasado año se ha mantenido competitivo, pero el potencial de pérdidas sigue siendo elevado”, afirma Vanessa Maxwell, directora Global de Suscripción de Allianz Commercial. “El aumento global de las insolvencias empresariales es un foco de especial preocupación, con empresas y dirigentes expuestos a posibles reclamaciones de prestamistas que tratan de recuperar fondos, o de accionistas que alegan incumplimiento de deberes fiduciarios. Al mismo tiempo, el panorama de los litigios y la aplicación de la ley son cada vez más estrictos, y estamos viendo cómo los organismos reguladores de todo el mundo intensifican el escrutinio de la conducta corporativa, lo que hace que los D&O sean más vulnerables a las investigaciones, sanciones y demandas”, añade.
Las insolvencias como riesgo emergente de D&O
«Se espera que las insolvencias empresariales mundiales aumenten un 11% este año, y los países que representan más de la mitad del PIB mundial se verán afectados por aumentos de insolvencia de dos dígitos», según Allianz Trade. Las grandes insolvencias ya aumentaron un 26% interanual en los tres primeros trimestres de 2024 (con 344 casos). Europa Occidental encabeza el recuento global con 195 casos, reflejo de la actual inestabilidad económica de la región, seguida de Asia-Pacífico (67 casos) y Norteamérica (66 casos). Esto suele traducirse en un incremento de los siniestros de D&O, por lo que esta tendencia es un recordatorio para los ejecutivos de la necesidad de responder y adaptarse al entorno complejo.
“Muchas empresas se han enfrentado a mayores gastos por intereses, presiones inflacionistas y vientos en contra macro y microeconómicos que han impactado en su negocio y han resultado en una lucha para hacer frente a su carga de deuda. Algunos sectores están especialmente expuestos, como el inmobiliario, la construcción, la hostelería, el turismo y las empresas de ‘consumo discrecional’, o compras no esenciales”, comenta Dan Holloway, responsable Global de Management Liability Commercial en Allianz Commercial.
Entorno geopolítico turbulento y estricto panorama litigioso
Con la guerra en Ucrania y Oriente Medio, el panorama geopolítico plantea retos de responsabilidad a las empresas al verse atrapadas en acontecimientos mundiales con consecuencias potencialmente significativas para sus operaciones, tal y como se menciona en el nuevo análisis de Allianz Commercial. Según el informe, la agitación puede provocar la ruptura de la cadena de suministro, la interrupción del negocio y el escrutinio legal y normativo. Las empresas pueden verse sometidas a escrutinio por incumplimiento de sanciones internacionales o por no gestionar adecuadamente los riesgos relacionados con regiones políticamente inestables. Así, los ejecutivos pueden ser considerados responsables de haber juzgado mal el impacto de los acontecimientos geopolíticos en las operaciones de su empresa, lo que puede dar lugar a demandas de los accionistas o a sanciones reglamentarias. Al mismo tiempo, el panorama de los litigios y su aplicación son cada vez más estrictos, con la proliferación de demandas colectivas no sólo en EE.UU., sino también en Europa o Australia.
Para Jarrod Schlesinger, director Global de Líneas Financieras y Cibernéticas de Allianz Commercial, “los directivos necesitan actualizar sus conocimientos sobre los cambios geopolíticos y normativos con más regularidad que nunca. Por ello, una revisión una vez al año ya no es suficiente en la era volátil en la que operan las empresas. Estas tendencias están impulsando la necesidad de pólizas de D&O que respondan a riesgos multijurisdiccionales y puedan proporcionar cobertura local para costes de defensa legal, liquidaciones y otras responsabilidades”.
El “lavado de cara de la IA”, ¿el nuevo “lavado verde”?
«El potencial transformador de la inteligencia artificial (IA) es enorme, pero también significa que las empresas deben adaptarse rápidamente a los riesgos potenciales en torno a la divulgación, la regulación, el escrutinio de los accionistas y los litigios«, consideran desde Allianz Commercial. Los litigios relacionados con la IA están aumentando y las afirmaciones exageradas sobre las capacidades tecnológicas de las empresas -una tendencia conocida como “lavado de IA”- podrían dar lugar a demandas colectivas, entre otros. Ya se han presentado demandas de esta tipología en Estados Unidos, pero el riesgo se extiende más allá de Norteamérica, ya que cualquier empresa cuyas acciones coticen en una bolsa estadounidense está sujeta a la legislación estadounidense.
La financiación de litigios por terceros
Se prevé que el sector mundial de la financiación de litigios crezca rápidamente en los próximos años, ampliando el acceso a la justicia y aumentando potencialmente el número de demandas colectivas y costes de liquidación y daños, tal y como se refleja en el informe ‘Five Liability Loss Trends To Watch’ de Allianz Commercial. La financiación de litigios por terceros también está establecida en el Reino Unido, los Países Bajos, Alemania y Australia.
“Los D&O se enfrentarán a un escrutinio cada vez mayor por parte de terceros dispuestos a intervenir en los casos y financiarlos. Es probable que las demandas se vuelvan más complejas debido a las agresivas estrategias de litigación de los financiadores y a los expertos que pueden permitirse contratar. Además, los demandantes con poco que perder financieramente podrían verse tentados a presentar demandas infundadas. Aunque el caso no tenga fundamento, los ejecutivos tienen que defenderlo”, afirma Schlesinger.
