Insure Brokers cree que la Memoria de Reclamaciones de la DGSFP refuerza el valor del corredor
Insure Brokers considera que la última Memoria del Servicio de Reclamaciones de la DGSFP de 2024 refuerza el valor del corredor de seguros como el canal que mejor protege al asegurado, genera menos conflictos y ofrece un mayor acompañamiento durante la vida del contrato, en comparación con otros canales de distribución como bancaseguros o la contratación directa con aseguradoras.
Según los datos oficiales publicados por el organismo supervisor, las reclamaciones frente a corredores y corredurías cayeron un 45,33% en 2024, pasando de 439 expedientes recibidos a solo 240. En términos de volumen global, estas reclamaciones representan apenas el 2% del total de expedientes tramitados por el Servicio de Reclamaciones, lo que sitúa al corredor como uno de los canales con menor nivel de incidencia del mercado asegurador español.
Asimismo, el informe revela que el 89,27 % de las reclamaciones dirigidas contra corredores no se deben a errores técnicos, sino a cuestiones de asistencia durante la vigencia del contrato, un ámbito que puede mejorarse mediante procesos internos de seguimiento. Esto significa que la gran mayoría de conflictos relacionados con seguros se originan fuera del canal corredor, especialmente en productos complejos o vinculados a operaciones de bancaseguros.
La correduría también detalla que la propia Memoria incluye expedientes de especial interés que afectan a la comercialización de seguros desde oficinas bancarias, como el caso de un producto de rentas vitalicias donde el cliente asumía riesgos financieros que no le fueron explicados adecuadamente. El informe señala explícitamente que el contrato fue suscrito “en una oficina bancaria”, y el supervisor concluye que la entidad incumplió los deberes de información precontractual establecidos en el artículo 3 de la LCS: «Este tipo de situaciones, habituales en seguros ligados a préstamos hipotecarios, productos de ahorro o pólizas con componente de inversión, contrastan con la labor del corredor, cuya actividad está regulada para actuar de forma independiente, sin vinculación con ninguna aseguradora y con la obligación legal de defender los intereses del cliente en todo momento».
“La figura del corredor de seguros es más necesaria que nunca. En un entorno donde los productos se vuelven más complejos y donde otros canales priorizan objetivos comerciales, el corredor garantiza transparencia, asesoramiento real y acompañamiento continuo. La diferencia entre contratar un seguro en un banco y hacerlo a través de una correduría no es únicamente comercial; es una cuestión de protección del consumidor. Mientras que la banca puede condicionar sus ofertas a la concesión de un préstamo o la venta de productos financieros, el corredor analiza el mercado de manera independiente para ofrecer la solución más adecuada a las necesidades de cada cliente», concluye la correduría.
