Los seniors del seguro defienden su valor profesional: «Existe un sesgo de discriminación por edad»
La Asociación de Profesionales Seniors del Seguro (APSS) celebró ayer el evento ‘Talento y Edad: Cómo el seguro está reinventando la relación con sus seniors’. Luis San Juan, presidente de APSS, anunció a los presentes que, desde el 17 de septiembre, momento en que el Ministerio de Interior confirmó el registro de APSS como asociación sin ánimo de lucro, han recibido más de 60 inscripciones al mismo». «Existe un sesgo de discriminación por edad y debemos hacer algo ante esto», declaró.
En este sentido, el presidente de APSS, explicó a los asistentes los objetivos de la Asociación: «Queremos cambiar paradigmas como, por ejemplo, el problema de edadismo y de gestión de talento senior es básicamente un problema de coste-beneficio. Es decir, que las personas con mayor edad no aportan lo suficiente como para justificar los salarios que tienen y que pueden ser sustituidos por gente más joven por un salario menor. Para ello queremos conocer, concienciar y capacitar. Conocer cuál es realmente el problema; concienciar a trabajadores y empresas que deben hacer las cosas de otro modo para mantener su nivel de aportación de valor; y capacitar a trabajadores, que deben estar dispuestos a cambiar parte de su esquema de trabajo, valores y concepto de qué es una carrera profesional, y a las empresas, que deben generar modelos de carrera para que los seniors puedan extender la carrera laboral de manera productiva, activa y adaptada a sus necesidades».
En el acto, Ana Matarranz, directora general de Human Capital y Benefits en Howden Iberia, presentó su libro ‘El factor edad’ en el que es co-autora junto a Enrique Arce. Se trata de una «guía para gestionar el desafío de la diversidad generacional tendiendo un puente entre los más jóvenes, caracterizados por su genialidad y energía, y los seniors, quienes aportan sabiduría y experiencia».
El seguro y los seniors
El encuentro también contó con una mesa de debate en la que participaron Ana Matarranz, directora general de Human Capital y Benefits en Howden Iberia y co-autora del libro ‘El factor edad’; Pilar Suárez-Inclán, directora de Relaciones Institucionales de Reale; y Ana de Gregorio, vocal, y Luis San Juan, presidente de APSS, moderados por Francisco Pascual, director de Actualidad Económica.
Para Ana Matarranz, el edadismo es una palabra que no suena bien. «Se habla mucho de jóvenes y Millenials, pero los seniors también son un colectivo de alto valor. Hay que aprender de los jóvenes, pero ellos también de nosotros. Hay que saber multiplicar, trabajando conjuntamente para ayudarnos y potenciar nuestro conocimiento». En este sentido, considera que «debemos dejar de fijarnos en el DNI y fijarnos más en el talento. Realmente el problema que hay con los seniors reside en el nivel salarial. Estamos en un sector muy endémico y no hay tantos profesionales como para perder talento«.
En este sentido, Ana de Gregorio apuntó que «no puede ser que las personas mayores cuesten más dinero y les dejemos fuera. Tenemos mucho que aprender de los jóvenes, pero ellos también tienen mucho que aprender de nosotros. Tenemos que educarnos, trabajadores y empresas. Es duro para los seniors pensar que al principio aportamos mucho y ahora no. Tenemos que concienciar a la sociedad aseguradora que podemos seguir aportando mucho«.
Por su parte Luis San Juan, explicó que la naturaleza de la creación de la Asociación reside en entender el concepto de ‘senior’. Para San Juan, «senior es un compendio de expertise, conocimiento de su materia y madurez. Y eso se puede tener con cualquier edad, sin importar la década de nacimiento. Queremos proteger el valor de las personas que aportan esos tres pilares fundamentales al mundo laboral. Eso es senior, no la edad».
Pilar Suárez-Inclán, compartió con los asistentes algunas de las iniciativas internas que Reale está llevando a cabo en cuanto a la gestión de talento senior y apuntó que «no estamos en momentos tan convulsos como para desperdiciar el talento y a las personas. Es posible que estén surgiendo nuevos trabajos para los que, a lo mejor los seniors, no estamos preparados. Eso es un hecho, pero sabemos aprender de los jóvenes. También hay otras funciones que los seniors podemos hacer y deben ser valoradas». En este punto, apostó por que «no hay mejor persona que un senior para que ser mentor de una persona más joven o que sea el responsable del onboarding de un nuevo candidato, ya que es quien mejor puede enseñar la empresa, su actividad y los valores de esta».

