La expedición CSIC-Unespa alerta de la dispersión del virus de la gripe aviar en la Antártida
Los primeros resultados de la expedición científica CSIC-Unespa que se desarrolla desde el pasado mes de enero con el objetivo de monitorizar la presencia del virus de la gripe aviar altamente patogénica (HPAI H5N1) en la Antártida, han confirmado la presencia del virus en todas las especies detectadas en seis islas del mar de Weddell, en la Antártida.
La presencia del virus HPAI (Highly Pathogenic Avian Influenza) fue confirmada por múltiples pruebas de laboratorio, incluyendo PCR específicas para el virus de la gripe y el subtipo H5, seguidas de una secuenciación de la región de corte de la proteasa, lo que define con una certeza del 100% la presencia del virus HPAI. El hallazgo, apunta el investigador Antonio Alcamí, profesor de investigación del CSIC en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO-CSIC-UAM), permitirá a los programas polares nacionales estar preparados y plantear la adopción de medidas orientadas a evitar la transmisión de la infección por medios humanos y, sobre todo, el contagio de las personas, ya que muchos de los lugares donde se ha detectado el virus son visitados frecuentemente por buques turísticos y científicos. Según explica, la cepa H5N1 de alta patogenicidad del virus de la gripe aviar evolucionó inicialmente en aves de corral, pero recientemente se ha adaptado para propagarse entre la fauna salvaje. Desde 2020, su propagación ha causado mortalidades importantes de aves salvajes y mamíferos en casi todo el mundo y, en 2022, se confirmó su llegada a Suramérica.
