La OCU expone «cómo reaccionar ante un seguro tacaño»
2. Haz otro escrito, exigiendo que te hagan una oferta de indemnización y que aporten los datos en los que se están basando para fijar la cantidad ofrecida.
3. Si contrataste tu seguro a través de un mediador, recurre a él porque su intervención puede ayudar tanto a enfocar bien la comunicación del siniestro como a lograr una indemnización más generosa.
4. Si te ofrecen menos de lo que deberían, dirige al servicio de atención al cliente un escrito en el que saques a colación lo que venga al caso y en donde hagas notar que conoces tus derechos y que estás dispuesto a pelear. Por ejemplo:
- Si hay otro culpable identificado, di que tienes derecho a la reparación íntegra del daño según el Código Civil. Parece una obviedad, pero no lo es.
- Si te han aplicado mal alguna regla de las que ponen en relación la prima que pagas con la indemnización que mereces (como la regla de equidad o la regla proporcional de los seguros del hogar), hazlo notar. Por ejemplo, si te dicen que reducen tu indemnización porque estás pagando menos prima de lo que deberías al haber valorado mal el continente de tu hogar, infórmate como si fueras un cliente nuevo de cuánto te costaría asegurarlo. Puedes descubrir que están exagerando y que tu prima solo se desvía ligeramente de lo que ellos proponen a nuevos clientes.
- Anuncia que usarás la garantía de reclamación de daños con un abogado elegido libremente por ti, para reclamar el importe que crees justo y los perjuicios derivados de no obtenerlo, más los intereses pertinentes. Piensa que, a veces, los abogados que te proporcione la compañía pueden trabajar más a favor de sus intereses que de los tuyos (así sucede a menudo en los siniestros de automóvil, pues al final es tu propia compañía la que te indemniza aunque haya un culpable identificado y su compañía sea otra. Sí, es así por la forma en que se organiza el sector).
- Insiste en que te proporcionen los medios que vienen al caso (por ejemplo, un vehículo de sustitución) y que cuanto más tarden en dártelos, mayores perjuicios tendrás que reclamar.
5. Si pasa un mes sin respuesta o la respuesta no es satisfactoria, para determinados asuntos existe la opción de acudir al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros, pero precisamente están excluidos aquellos en los que no hay acuerdo al valorar el daño, mientras que se aceptan los que plantean diferencias de criterio enla interpretación de la póliza (por ejemplo, si tal o cual problema está cubierto o no).
6. Si la reclamación a la DGS no da el resultado esperado, o si por lo que sea prefieres saltarte ese paso, valora si te compensa meterte en juicio usando la cobertura de reclamación jurídica del seguro, aunque tendrás que pagar la reparación del siniestro primero y luego reclamar lo que le haya costado.
