Las aseguradoras, bien preparadas financieramente para soportar su transición verde
Las Autoridades Europeas de Supervisión (ABE, EIOPA y ESMA, las ESA), junto con el Banco Central Europeo (BCE), han publicado los resultados del análisis del escenario climático “Fit-For-55”. En los escenarios examinados, es poco probable que los riesgos de transición por sí solos amenacen la estabilidad financiera.
Sin embargo, cuando los riesgos de transición se combinan con perturbaciones macroeconómicas, pueden aumentar las pérdidas de las instituciones financieras y provocar perturbaciones. Esto exige un enfoque político coordinado para financiar la transición verde y la necesidad de que las instituciones financieras integren los riesgos climáticos en su gestión de riesgos de manera integral y oportuna.
Objetivos
La Comisión Europea invitó a las ESA y al BCE a evaluar el impacto en los sectores bancario, de fondos de inversión, de fondos de pensiones de empleo y de seguros de la UE de tres escenarios de transición que incorporan la aplicación del paquete Fit-for-55, así como el potencial de contagio y efectos de amplificación en todo el sistema financiero.
El paquete Fit-for-55 de la Unión Europea tiene como objetivo estimular la inversión y la innovación en la transición hacia una economía verde y desempeña un papel crucial en el objetivo de la UE de lograr una reducción de emisiones del 55% para 2030 y la neutralidad climática para 2050. Su objetivo es adecuar la legislación de la UE a estos objetivos con un conjunto de políticas que incluyen, entre otras, el sistema de comercio de emisiones de la UE, el mecanismo de ajuste en frontera del carbono, objetivos de emisiones específicos del sector, así como revisiones de la directiva sobre energías renovables y eficiencia energética.
Escenarios y metodología
La prueba de resistencia climática se llevó a cabo frente a tres escenarios desarrollados por la Junta Europea de Riesgo Sistémico, con el apoyo del BCE. Los escenarios incorporan riesgos de transición, así como factores macroeconómicos, bajo el supuesto de que el paquete Fit-for-55 se implementa según lo previsto. En el escenario base, el paquete Fit-for-55 se implementa en un entorno económico aunque sigue afrontando costes adicionales relacionados con la transición verde.
En el primer escenario adverso, los riesgos de transición se materializan en forma de shocks de “Run-on-Brown”, por los cuales los inversores se desprenden de los activos de las empresas intensivas en carbono. Esto obstaculiza la transición verde, ya que las empresas “marrones” no tienen la financiación que necesitan para hacer más ecológicas sus actividades.
En el segundo escenario adverso, los shocks de “Run-on-Brown” se amplifican con otros factores de estrés macrofinanciero estándar. Para medir el impacto de los escenarios en los respectivos sectores financieros (los llamados “efectos de primera ronda”), y para evaluar el potencial de contagio y efectos de amplificación en todo el sistema financiero (los llamados “efectos de segunda ronda”), las ESA y el BCE utilizaron modelos descendentes. Las estimaciones se realizan basándose en datos granulares y consideran un horizonte temporal de ocho años (de 2022 a 2030).
Los modelos de las ESA y del BCE cubren los préstamos a las sociedades no financieras (SNF), el capital, los títulos de deuda (incluidos los bonos del Estado) y las posiciones en fondos mantenidos por una muestra de instituciones financieras compuesta por 110 bancos, 2.331 aseguradoras, 629 instituciones de previsión para la jubilación y alrededor de 22.000 fondos domiciliados en la UE.
Resultados
Los resultados del ejercicio muestran que las pérdidas estimadas derivadas de un escenario de “Run-on-Brown” tienen un impacto limitado en el sistema financiero de la UE. En el horizonte de ocho años, las pérdidas totales de primera ronda se sitúan entre el 5,2% y el 6,7% de las exposiciones iniciales en cada sector.
Las pérdidas de segunda ronda son principalmente relevantes para los fondos de inversión y ascienden al 11,2% de las exposiciones iniciales. La interacción de acontecimientos macrofinancieros adversos con factores de riesgo de transición podría perturbar la evolución de la transición y aumentar sustancialmente las pérdidas de las instituciones financieras, perjudicando así su capacidad de financiación.
Esto se evalúa en el segundo escenario adverso, en el que los shocks de “Run-on-Brown” se combinan con condiciones macroeconómicas adversas. En este escenario, las pérdidas de primera ronda registradas por bancos, aseguradoras, fondos de pensiones ocupacionales y fondos de inversión se sitúan entre el 10,9% y el 21,5%, dependiendo del sector.
Aunque considerable, se espera que el impacto de estas pérdidas en el capital de las instituciones financieras se vea mitigado por factores como los ingresos de los bancos, los pasivos de las aseguradoras y los fondos de pensiones ocupacionales y las tenencias de efectivo de los fondos de inversión que no se incluyeron en la evaluación.
Dada la novedad de los enfoques metodológicos y los desafíos relacionados con los datos, los resultados están sujetos a un amplio margen de incertidumbre. Este ejercicio es el resultado de una fructífera colaboración entre las instituciones de la UE y las autoridades supervisoras y brindó una oportunidad tangible de evaluar los riesgos climáticos desde una perspectiva conjunta que alinea metodologías y herramientas analíticas, al tiempo que aprovecha la experiencia específica del sector.
Sus hallazgos pueden ayudar a los responsables de las políticas a desarrollar medidas que garanticen recursos financieros suficientes para que la economía real avance en la transición verde, al tiempo que se mitigan los riesgos dentro del sistema financiero.
