Línea Directa pide mejorar la jurisprudencia para poder repetir en siniestros graves
El estudio “Smartphones: el impacto de la adicción al móvil en los accidentes de tráfico”, realizado por la Fundación Línea Directa en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (INTRAS), ha hecho saltar todas las alarmas sobre el uso del móvil al volante. El informe, que estima por primera vez el número de fallecidos y de accidentes debidos al uso indebido del móvil, concluye que este mal hábito habría podido causar la muerte de 390 personas al año.
Estas cifras convierten el uso del Smartphone en una de las principales causas de mortalidad en carretera, a la altura del exceso de velocidad o del consumo del alcohol. De hecho, la distracción con el móvil causaría cada año más del 20% del total de los fallecidos en accidente de tráfico y casi 8.000 accidentes con víctimas.
Pese a las campañas de sensibilización, el uso del móvil entre los automovilistas está más extendido de lo que se cree. De hecho, 13 millones de conductores, es decir, uno de cada dos, aseguran utilizar el móvil mientras llevan el vehículo y unos 600.000 se ven a sí mismos como “auténticos adictos al móvil” y reconocen “que no pueden dejar de mirarlo” mientras están al volante.
Facilitar las demandas en siniestros graves
Francisco Valencia, director general de la Fundación, presentó el estudio y se lamentó de las dificultades jurídicas que tienen las aseguradoras para repetir contra los condenados por negligencias al volante: «Tenemos que pagar las indemnizaciones pero luego tenemos muchas dificultades para demandar a los culpables, aunque nos asiste ese derecho. De hecho, no conozco casos de repetición contra condenados por usar el móvil que causaron siniestros graves».
Según sus palabras, «desde instancias judiciales y de la fiscalía, se nos trasmite la dificultad de contar con los operadores de telefonía para recabar pruebas sobre el uso de los móviles en el momento del siniestro. Además, nos argumentan que siempre podrían decir que usaban el manos libres o que el móvil lo usaba en ese momento el copiloto. Creo que se debería mejorar el marco jurisprudencial para avanzar en este tema».
Accidentes de una gran violencia
El informe, que se completa con más de 1.700 entrevistas a conductores, aporta otro dato preocupante: casi 2 millones de automovilistas (7%), admiten haberse hecho “selfies” conduciendo; 2,3 millones (9%) aseguran haber interactuado en Redes Sociales mientras conducían y casi 10 millones confiesan poner mensajes en WhatsApp estando al volante (37%).
Los accidentes con presencia del móvil suelen consistir en salidas de vía y alcances traseros y están protagonizados, sobre todo, por conductores que viajan solos, en turismos (75%), al inicio y final de la semana laboral y en condiciones meteorológicas y de circulación buenas (91% y 66%, respectivamente). Al ir distraídos con el móvil estos accidentes pueden ser de una gran violencia, ya que no hay capacidad para apreciar los obstáculos y no se ve venir el peligro.
En cuanto al perfil del conductor que suele utilizar el Smartphone mientras se encuentra al volante, suele ser un joven de 18 a 24 años que lo utiliza sobre todo en semáforos, atascos y cuando estima que “la vía es segura”. Preguntados por la razón de usar y mirar el móvil mientras conducen, los españoles dicen que es para ver “si tienen algo urgente”, seguida por “motivos laborales”, por “costumbre” y por “aburrimiento”.
Los españoles no parecen aún ser del todo conscientes de la gravedad de la situación. El 38% de los españoles tolera que el conductor hable por el móvil sin manos libres; más del 9% cree que hablar por el móvil “no afecta a la conducción” e incluso casi el 6% cree que las cifras de accidentalidad por usar indebidamente en el móvil son inventadas.
Comunidades con más conductores “enganchados” al móvil
Por Comunidades Autónomas, los automovilistas de Murcia, Galicia y Madrid admiten un mayor uso del Smartphone mientras conducen, mientras que los de Asturias, Extremadura y La Rioja son los que menos lo hacen. El estudio de la Fundación Línea Directa también ha detectado un alto grado de desconocimiento entre los conductores españoles. 11 millones de automovilistas (40,5%) ignora qué está permitido hacer con un Smartphone cuando se conduce, casi 320.000 creen que está permitido hablar sin manos libres cuando se lleva el coche y el 80% desconoce las cuantías de las sanciones.
En los últimos 5 años se han impuesto casi un millón de multas por este motivo y se han perdido alrededor de 2,8 millones de puntos en el carné, registrándose un incremento del 13,2% en los dos últimos años
Para acabar con este problema de seguridad vial, los españoles son partidarios de considerar el uso del móvil como un delito si se produce un accidente por su utilización (89%). Otras propuestas son realizar controles específicos de policía (87%), apostar por la retirada del carné de conducir por reincidencia (86%) y realizar cursos específicos contra la adicción al móvil (84%).
