Los asegurados por interrupción de negocios ganan un caso de prueba ante la justicia británica
Los titulares de seguros de interrupción del negocio han obtenido la victoria en un caso de prueba del Tribunal Superior de Reino Unido para determinar si la pandemia de coronavirus debería generar pagos en virtud de sus pólizas. De acuerdo a los abogados que actúan para la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), el organismo de control de mercados del país, que presentó el caso en nombre de los asegurados, los jueces han fallado a favor de los demandantes «en la mayoría de las cuestiones clave». El tribunal ha dictaminado que los pagos se activaron bajo ciertas cláusulas de ‘no daño’ que cubrían enfermedades y la denegación de acceso a los locales comerciales. También ha concluido que los pagos deberían volver a poner a las empresas en la posición económica en la que habrían estado si no hubiera ocurrido la pandemia del Covid-19.
Compañías como Zurich, Allianz, Chubb o Hiscox son algunas de las grandes perjudicadas en una decisión judicial que afecta a alrededor de 370.000 asegurados en Reino Unido. Según la FCA, el caso podría afectar en total a más de 60 aseguradoras y a 700 tipos diferentes de pólizas porque muchas de ellas tienen una redacción similar. Según este organismo, “aunque la sentencia traerá buenas noticias para muchos asegurados, no dice que los ocho aseguradores demandados sean responsables de los 21 tipos diferentes de redacción de las pólizas, sino que cada póliza tiene que ser considerada contra la sentencia detallada para averiguar lo que significa para esa póliza”.
En realidad, esta es solo una de las miles de batallas legales similares que se están produciendo en todo el mundo derivadas de las interrupciones en los negocios que tuvieron lugar principalmente en primavera, como está sucediendo, por ejemplo, en EEUU (el minorista 21 Stores ha demandado a sus proveedores de seguros por no abonar en torno a 175 millones de dólares en reclamaciones) o Francia (AXA va a cubrir las pérdidas sufridas por diversos restaurantes tras perder un caso judicial interpuesto por uno de los propietarios).
Cuantía millonaria
Sin embargo, lo que hace especial a esta decisión judicial es la elevada cuantía que supondrá, de materializarse, para las compañías del sector asegurador británico. Tomando como referencia que cada afectado titular de un seguro de interrupción del negocio reclame, en promedio, 20.000 libras (alrededor de 25.000 dólares), el coste total podría superar los 7.000 millones de libras, de acuerdo a las estimaciones que ya han realizado diversos analistas. En cualquier caso, el fallo judicial puede ser apelado y, de hecho, entidades como Zurich, es probable que interpongan recurso contra esta decisión, alegando que caben distintas interpretaciones sobre las cláusulas de sus pólizas y señalando que el aumento resultante en la estimación del coste de los siniestros de No Vida relacionados con el Covid-19, de 750 millones de dólares para el año completo 2020, no será significativo para los beneficios del grupo.
Por su parte, desde la FCA se ha insistido en que habrá que revisar caso por caso, aunque también se ha reiterado que las aseguradoras deben reflexionar sobre la claridad que proporcionan y considerar los pasos que pueden dar ahora para hacer progresar las reclamaciones que la sentencia dice que deben ser pagadas. Las aseguradoras, entretanto, argumentan que la mayoría de las pólizas no cubrían la pandemia, que estaban pagando reclamaciones válidas lo más rápido posible y que verse obligados a pagar todas las pérdidas de la pandemia sería catastrófico para la industria. Si se apela finalmente la sentencia, podría saltar directamente a la Corte Suprema, el tribunal más alto de Reino Unido.
En opinión de AM Best, es previsible que la suma de estas reclamaciones tengan un impacto material en las ganancias de 2020 de las aseguradoras afectadas, sin embargo, la solvencia agregada del sector de seguros de No Vida de Reino Unido debería seguir siendo sólida. «El fallo judicial brinda mayor claridad, pero persisten las preguntas«, afirman desde la entidad, señalando que sigue habiendo cierta incertidumbre en torno al volumen y la gravedad de las reclamaciones válidas.
