Los disturbios son la mayor preocupación para el 50% de las empresas mundiales según Allianz
Según el Barómetro de Riesgos de Allianz 2025, las empresas han clasificado los riesgos políticos y la violencia como uno de los 10 principales riesgos mundiales durante los últimos tres años, lo que demuestra que se ha convertido en una preocupación clave para empresas de todos los tamaños. En un nuevo informe de Allianz Commercial se refleja que los disturbios civiles son la mayor preocupación para más del 50% de las empresas encuestadas a nivel mundial, lo que refleja el hecho de que los incidentes están aumentando y se están dilatando más en el tiempo.
Sin incluir los disturbios sociales en curso en los Balcanes y Turquía, ha habido más de 800 protestas importantes contra el gobierno desde 2017 en más de 150 países, con más de 160 eventos solo en 2024. El 18 % de las protestas duran más de tres meses y, después del “súper año electoral” en 2024, los cambios políticos de los gobiernos seguirán siendo factores desencadenantes de protestas y puntos álgidos en muchos países en el futuro, al igual que las dificultades económicas resultantes de las guerras arancelarias.
Además, el aumento de ataques terroristas de extremistas religiosos y políticos, también es una gran preocupación para las empresas durante este año. Por ello, las compañías deben adaptarse a unas condiciones geopolíticas volátiles e inciertas para evitar sorpresas negativas y mitigar los riesgos.
“La violencia política sigue siendo uno de los diez principales riesgos empresariales a nivel mundial según nuestros clientes. La política se percibe cada vez más como algo dominado por el populismo, la culpa y la división. La geopolítica, en cambio, por el nacionalismo y un orden mundial cambiante, y la economía, por la mala gestión, la corrupción y la disparidad cada vez mayor entre los “ricos” y el resto”. Asimismo, la violencia política puede afectar a las compañías de muchas maneras. Además de poner en peligro la seguridad de los empleados y los clientes, quienes se encuentran en las inmediaciones de los disturbios pueden sufrir pérdidas por interrupción de la actividad y daños materiales a la propiedad o los activos”, afirma Srdjan Todorovic, responsable de soluciones de violencia política y entornos hostiles en Allianz Commercial.
Disturbios civiles, ahora la principal preocupación
Las entidades están más preocupadas por el impacto disruptivo del comportamiento incívico en sus operaciones que por cualquier otra exposición a la violencia política y el terrorismo. Según Allianz Research, los disturbios civiles o las huelgas, las manifestaciones y la conmoción civil son la principal preocupación en países como Colombia, Francia, Sudáfrica, Reino Unido y Estados Unidos. En los 20 países con mayor frecuencia de protestas y disturbios en todo el mundo durante 2024 se produjeron en total más de 80.000 incidentes, con India, EE. UU., Francia, Alemania y Turquía entre los países con mayores conflictos.
Las aseguradoras han visto también aumentar la frecuencia y la gravedad del peligro de disturbios civiles y manifestaciones en los últimos años. Acontecimientos como los disturbios en Chile y Sudáfrica han contribuido a pérdidas aseguradas que superan con creces los 10.000 millones de dólares en la última década, superando otros niveles de reclamaciones de seguros por violencia política y terrorismo. En ciertos territorios conflictivos, las pérdidas pueden rivalizar o superar las de las catástrofes naturales, mientras que, en otros, aunque el impacto directo puede ser menor los acontecimientos pueden desencadenar cambios duraderos en las sociedades a las que afectan. Es el caso de las manifestaciones que hubo hace tan solo unos meses en Corea del Sur para exigir la renuncia del presidente del país, y que terminaron con su destitución.
“Cualquier tipo de disturbios civiles y actividades de protesta siguen siendo un problema. Hay una serie de factores influyentes que no han disminuido como la inflación, la desigualdad de la riqueza, los precios de los alimentos y el combustible, las preocupaciones climáticas y sobre las libertades civiles o las agresiones percibidas contra la democracia”, añade Todorovic.
Disturbios y protestas recientes en España
En nuestro país, en el último año ha habido tensiones políticas que han desembocado en protestas o huelgas que han reflejado el descontento de algunos sectores. Las más destacadas fueron las manifestaciones frente a la sede del PSOE en Ferraz, Madrid, que comenzaron en octubre 2023 y se alargaron hasta mediados del año pasado. A finales de enero, se llegaron a reunir 45.000 personas en la capital, manifestándose en contra de la amnistía para los presos políticos del procés catalán. A mediados de marzo de 2024, se estima que estas protestas desde sus inicios habían dejado 84 detenidos y 367 sanciones en total. El movimiento continuó hasta finales de junio.
Asimismo, se han organizado numerosas manifestaciones en contra del gobierno autonómico de la Generalitat Valenciana criticando la gestión de la DANA. La protesta del 30 de noviembre de 2024 llegó a reunir a 100.000 personas en la capital de esta comunidad, según la Delegación del Gobierno. Actualmente, las manifestaciones continúan, estando la próxima convocada a finales de este mes.
Por último, la elevada competencia en el sector de la agricultura, las restricciones regulatorias y el acuerdo de Mercosur también impulsaron descontento en todo el sector agrícola europeo, provocando una revuelta que en España comenzó el 6 de febrero de 2024 y continuó hasta mediados de año. Consistió en reiteradas tractoradas organizadas por todo el país que salían de las zonas agrarias y colapsaban las autovías y carreteras, llegando en muchas ocasiones a los centros de las ciudades y paralizando su correcto funcionamiento.
Para Laura Cristiano, suscriptora de Patrimoniales de Allianz Commercial Iberia, “En España, el último año han disminuido los disturbios y protestas con violencia. Aunque es cierto que existe tensión política, que en ocasiones impulsa movilizaciones que pueden desencadenar en alteraciones del orden público. De todos modos, gracias al Consorcio de Compensación de Seguros, ciertos disturbios podrían estar cubiertos lo que puede salvaguardar a compañías que puedan verse afectadas. Aquellas empresas con presencia en el extranjero sí que podrían tener una alta exposición, especialmente en países europeos, EEUU y Latinoamérica, y es importante que cuenten con un seguro que las cubra ante cualquier eventualidad para minimizar posibles pérdidas”.
Aumento del terrorismo religioso y político
La creciente frecuencia de ataques de yihadistas, así como de partidarios de los movimientos de extrema derecha e izquierda, se encuentran entre los factores que impulsan el complejo panorama mundial. Una preocupación creciente es la amenaza del terrorismo islámico en Europa, con un número cada vez mayor de atentados en los últimos 12 meses.
Los atentados terroristas aumentaron un 63% en Occidente, siendo Europa la más afectada con un número de atentados que se duplicó hasta 67. Al mismo tiempo, los análisis muestran que se denunciaron más de 100 incidentes de terrorismo y extremismo de derechas durante 2024, impulsados principalmente por los acontecimientos en EE. UU., seguidos de Alemania.
“Las compañías deben ser conscientes de la naturaleza cambiante del riesgo de violencia política y proteger a su personal y bienes garantizando una planificación de la continuidad del negocio segura y sólida en caso de incidente. Por ello, deben revisar sus seguros. Las pólizas de propiedad pueden cubrir las reclamaciones por violencia política en algunos casos, pero también existe protección especializada. Las entidades con exposición a varios países están mostrando un mayor interés en la cobertura de la violencia política, pero también hay un mayor compromiso por parte de las pymes y las medianas empresas en relación con estos riesgos, lo que refleja una creciente preocupación en este segmento”, explica Todorovic.
