Mapfre analiza el impacto del coche autónomo en la seguridad vial
Mapfre pone de relieve que el coche autónomo sin conductor al volante lleva años oteándose en el horizonte, pero no ha sido hasta hace poco cuando se ha confirmado como una realidad. Los fabricantes están aplicando su desarrollo tecnológico para que sea algo tangible y democratizado lo más pronto posible.
No obstante, indica la aseguradora, la complejidad de programación de todas las posibles combinaciones de factores que se pueden dar en la vida real durante la conducción hace inviable poder lanzar un algoritmo de control 100% fiable con la tecnología actual. Es algo en lo que actualmente se está trabajando, nutriendo las bases de datos con datos estructurados y no estructurados, y recopilando en los sistemas infinidad de variables de todo tipo (meteorología, distintas tipologías de personas, colores, objetos, etc.) que afectan en la conducción autónoma.
Áreas como la ética de los modelos, los sesgos, la interpretación de las señales, o la privacidad de los datos, siguen copando algunos de los desafíos más importantes.
Regulación para coches autónomos
Los niveles de conducción de los vehículos autónomos vienen pautados por el estándar SAE J3016, desarrollado por la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE, por sus siglas en inglés). En esta norma se establecen seis niveles de automatización – de 0 a 5 – focalizados en el grado de intervención humana durante la conducción.
En España, el actual Reglamento General de Circulación (art. 18) recoge que el conductor debe tener una atención permanente en la conducción. Además, tanto esta norma como la Ley de Tráfico indican que «el conductor debe estar en todo momento en condiciones de controlar su vehículo». Hasta la fecha, no se pueden separar las manos del volante.
De cara a finales de 2023, se espera una reformulación que contemple la circulación de coches autónomos de hasta nivel 4 en el país. Esto implicará un grado de automatización alta, en el que los sistemas «están preparados para conducir de forma autónoma ante cualquier imprevisto», sin necesidad de intervención humana.
La importancia de garantizar la seguridad vial
«Con independencia de cómo quede la legislación a finales de este año, los avances en materia de conducción autónoma deben ir de la mano de la seguridad vial», apunta la entidad.
En cualquier ruta, el conductor se encuentra con distintas vías. A ello hay que sumarle los elementos habituales, imprevistos y accidentales del entorno. Para que la conducción sea efectiva y se llegue de un punto a otro, el coche autónomo debe tener todo ello en cuenta.
En este sentido, la seguridad vial cobra especial relevancia en dos sentidos: para con los transeúntes, pues hay que garantizar en todo momento que el vehículo no va a causarles percances, y para con el vehículo en sí mismo, pues es necesario preparar los sistemas para que integren toda la información del entorno en tiempo real y ofrecer seguridad al hecho de que no haya conductor.
«Estudiar en profundidad la eficacia de los sistemas de ayuda a la conducción segura (ADAS) y perfeccionar las tecnologías de percepción del entorno que mapean el recorrido en tiempo real son dos básicos para garantizar la seguridad vial. El éxito y futuro de los coches autónomos depende, sin ninguna duda, de ello», asegura José María Cancer, director general de Cesvimap, centro de I+D de Mapfre.
Investigación de Cesvimap sobre coches autónomos
Junto a la Universidad Politécnica de Madrid, a través del Insia, y la Universidad Carlos III de Madrid, a través del Laboratorio de Sistemas Inteligentes, Cesvimap ha diseñado y probado una plataforma autónoma llamada Atlas (Autonomous Testing Platform for Autonomous Research). Con ella, investiga en la tecnología embarcada en vehículos autónomos y en el impacto que puede suponer de cara a la seguridad vial y los seguros.
Mapfre destaca, por su parte, la construcción de una plataforma autónoma de pruebas para investigar en esta tecnología y qué riesgos supone. El proyecto, en el que la compañía trabaja desde 2018, ha desarrollado y probado aspectos como la visión por computadora para percibir el entorno, la capacidad de comunicación vehicle to everything, la interacción hombre-máquina, etc., así como la localización y simulación del entorno en recreaciones digitales.
En 2022, la investigación dio el salto al siguiente nivel: el primer prototipo de coche autónomo realizó un recorrido urbano frente a las murallas en la ciudad de Ávila, «culminándolo con éxito», resalta. Fue galardonada a nivel internacional con el segundo premio del Dubai World Challenge for Self-Driving Transport.
Como complemento, Mapfre, a través de Cesvimap, realiza simulación numérica de siniestralidad bajo diferentes escenarios sobre gemelos digitales que se comparan con la experiencia real. También se analizan otros vehículos, como los robots de reparto que circulan de forma totalmente autónoma por las aceras de las ciudades. Estos robots, si bien tienen movimiento por sí solos gracias al nivel 4 de su autonomía, pueden ser controlados de forma remota por un operador humano para determinados aspectos relacionados con la seguridad vial. Un ejemplo de ello sería al cruzar la calzada por un paso de cebra.
