Mapfre destaca la importancia de contar con sistemas regulatorios basados en riesgos
Mapfre Economics ha elaborado el informe ‘Perspectivas de los regímenes de regulación de solvencia en seguros’, una actualización del análisis sobre el avance hacia regulaciones basadas en riesgos. En el mismo, se indica que «debido a su naturaleza y al impacto económico que tiene en la sociedad, el sector asegurador es una de las actividades sometidas a supervisión prudencial, con una intervención pública mayor que en otros sectores».
Según indica Fundación Mapfre, desde 2018 «se han producido algunos avances hacia la implementación de una regulación basada en riesgos que este nuevo trabajo analiza en determinadas regiones del mundo, así como en la perspectiva de las iniciativas globales llevadas a cabo en esta materia».
Manuel Aguilera, director de Mapfre Economics, explica que «en los últimos años, se observa en la regulación del sistema financiero a nivel global una tendencia de evolución hacia esquemas basados en riesgos, que introducen una mayor sofisticación en la medición de dichos riesgos y, por tanto, optimizan los requisitos exigidos a las entidades».
Aguilera añade que «las regulaciones basadas en el riesgo permiten una mayor proporcionalidad con las circunstancias específicas de cada entidad, creando así ventajas competitivas para aquellas que llevan a cabo una adecuada gestión del riesgo en tanto en la suscripción de sus pólizas, como en sus carteras de inversiones. En el sector asegurador, el paradigma de este tipo de regulación es Solvencia II y su implementación, al hacer una mejor valoración del perfil de riesgo de cada compañía, permite optimizar las cargas de capital y favorecer, entre otros aspectos, que las aseguradoras utilicen esos recursos para aumentar su capacidad de operación y, con ella, la inversión en proyectos a largo plazo».
Esta regulación, no obstante, continúa Aguilera, «requiere de unas precondiciones institucionales y de mercado para alcanzar los efectos positivos deseados. Por ejemplo, es posible que en países pequeños no se cumplan estas condiciones y el avance hacia normativas basadas en riesgos conlleve ciertas dificultades y efectos no deseados».
Todo lo anterior viene a colación del amago de crisis en algunos bancos pequeños y medianos en Estados Unidos y en los fondos de pensiones de prestación definida en el Reino Unido, junto con los problemas que llevaron a la desaparición de Credit Suisse, pusieron de relieve la importancia de disponer de sistemas regulatorios basados en riesgos, así como de mecanismos adecuados para la gestión del riesgo sistémico.
