Marcelino Moneo (Coface): «La ralentización del comercio aumenta la percepción de riesgo de las empresas»
Coface y Caixa Export han reunido a alrededor de 200 empresarios en una jornada dedicada al análisis de riesgo país, en el que el análisis de China y la Nueva Ruta de la Seda (Belt and Road, en inglés) han formado parte nuclear del evento. “A pesar de encontrarnos en un momento de sensaciones no muy buenas, las tasas de crecimiento mundial en 2019 y 2020 serán considerables”, ha asegurado Claudia Canals, enomista senior de Caixabank Research, quien ha destacado, además, “numerosos factores de riesgo que podrían hacer zozobrar nuestro escenario relativamente positivo”, como las tensiones comerciales entre EEUU y China o el Brexit, junto a otros de carácter macrofinanciero, como la solidez financiera del gigante asiático”.
En esta línea, Gonzalo Bernardos, profesor de la Universidad de Barcelona, ha afirmado que “España será el país de la zona Euro con mayor crecimiento de entre los de mayor población”, principalmente debido a dos factores: la menor dependencia de sus exportaciones de la situación de los países emergentes y la sustitución de las exportaciones por la demanda interna. Según ha señalado, “en 2019, la economía española continuará en expansión y creará aproximadamente 450.000 nuevos puestos de trabajo”. Previsiones que son secundadas por Canals, pero con el añadido de “los retos que tiene nuestra economía, y que más allá de los puramente macroeconómicos y financieros, destaca el de la elevada tasa de paro que tiene un evidente componente social”.
Desde el punto de vista más europeo, Julien Marcilly, Jefe del Servicio de Estudios de Coface, ha querido subrayar que “es probable que se acometan políticas de impulso fiscal en algunas economías, como Francia o Alemania”, en un contexto crítico, en su opinión, debido al elevado nivel de deuda de muchos de los países del Viejo Continente. Con todo, no vislumbra una recesión a corto plazo, ya que a pesar de la cierta desaceleración de la economía alemana, “el empujón de los servicios o de la construcción servirán para contrarrestar el estancamiento que se está viendo en el sector industrial”.
Centrado en el ámbito energético, Gonzalo Escribano, investigador y director del Programa de Energía y Cambio Climático en el Real Instituto Elcano, ha comentado que “las renovables permiten un enfoque más amable que los hidrocarburos, puesto que no se pueden utilizar de manera tan estratégica y pueden aumentar la seguridad energética por diversas vías, reduciendo la dependencia y aumentando la diversificación”. Escribano ha citado que la transición energética plantea cuestiones geopolíticas de primer orden, como el control y el acceso a la red o la adecuación de los marcos regulatorios, tanto a nivel nacional como en los países con interconexiones. “Para mejorar la seguridad energética, es crítico realizar una reflexión estratégica que evalúe en consecuencia sus implicaciones geopolíticas”, ha afirmado.
Como conclusión de la jornada, Marcelino Moneo, CEO de Coface para España y Portugal, ha señalado que la ralentización del comercio mundial ha aumentado la percepción de riesgo por parte de las empresas, lo que está volviendo a provocar el repunte del gasto en coberturas.
