Nadia Calviño: «Es preciso y urgente abordar la reforma del sistema de pensiones»
El Instituto Santalucía ha presentado su libro “Pensiones del Futuro”, una obra colaborativa que ha coordinado José Antonio Herce y en la que han participado expertos de prestigio en el terreno económico y académico como, entre otros, Guillermo de la Dehesa, José Ignacio Conde-Ruiz, Rafael Doménech, Clara Isabel González o Luisa Fuster. El acto ha sido presidido por la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, quien ha recalcado que es “preciso y urgente” abordar la reforma del sistema de pensiones, aunque hay que hacerlo “sin alarmismos”, ya que es necesario que, para que tenga calado, “cuente con el consenso político a través del Pacto de Toledo”, que sirva para “lograr la comprensión y aceptación por parte de la sociedad”.
En esta línea, Andrés Romero, consejero director general Santalucía, ha asegurado que este asunto “es uno de los mayores retos de la sociedad española”, que implicará necesariamente “fomentar el debate y la educación, así como promover el ahorro sistemático a largo plazo”. Si no consigue, para Guillermo de la Dehesa, presidente del Foro de Expertos del Instituto Santalucía, “el sistema será insostenible en el futuro, ya que la presión del gasto en pensiones no podrá ser soportado por las Cuentas Públicas”.
Un nuevo contrato intergeneracional
Entre las posibles soluciones, el profesor José Antonio Herce apuesta por un modelo mixto, donde se combinen las pensiones públicas junto con un sistema complementario donde los cotizantes puedan realizar aportaciones complementarias. “Aunque siempre cobraremos pensiones, el aumento de esperanza de vida tenemos que pagarlo y hay que acompasar su cuantía económica con los años que vamos a vivir más que otras generaciones anteriores”, ha señalado.
Esta nueva reforma, en opinión de José Ignacio Conde-Ruiz, Doctor en Economía en la Universidad Carlos III, “debe contemplar medidas para que el trabajador pueda compensar la potencial caída de su pensión con ahorro a largo plazo o con una mayor flexibilidad en el mercado laboral”. La clave, según sus propias palabras, “es reescribir el contrato entre generaciones para seguir haciendo sostenible el sistema, permitiendo a los agentes sociales llevar a cabo los cambios necesarios para planificar su futuro”.
En la actualidad, de acuerdo a los cálculos de Inmaculada Fabián, profesora de la Universidad de Extremadura, el déficit de las pensiones en España supera los 18.000 millones de euros, aunque rebasará los 100.000 millones en 2040 si no se implementa ningún cambio. “A pesar de todos los modelos que planteemos, lo más importante es la información a los ciudadanos, de cara a convencerles de la necesidad de que el sistema sea lo más contributivo posible”.
A este respecto, Diego Valero, profesor en la Londos School of Economics, contempla dos objetivos que acometer en el corto plazo en España: “establecer una fórmula para vincular de manera automática los incrementos de la longevidad a la carga de trabajo” y “generar más riqueza, que pasa por incrementar la productividad y, con ella, los salarios”. Según su criterio, más que hablar de sostenibilidad del sistema “hay que centrar el debate en conseguir la suficiencia, o, lo que es lo mismo, si podremos vivir con lo que tengamos de mayores”. Una cuestión de fondo, que, según Valero, solo se podrá lograr “a través de un gran pacto nacional”.
