Ocopen, IAE y el Observatorio de Previsión Social se unen para impulsar la sostenibilidad en pensiones
Debido al contexto actual marcado por el envejecimiento de la población, la jubilación de la Generación babyboom, la alta tasa de sustitución en España (80%, frente al 55% de la OCDE), la dependencia excesiva del primer pilar y el muy débil desarrollo de los sistemas complementarios, Ocopen (Organización de Consultores de Pensiones), IAE (Instituto de Actuarios Españoles) y el Observatorio de los Sistemas Europeos de Previsión Social Complementaria han elaborado un documento conjunto en el que recogen una serie de propuestas con el objetivo de impulsar la previsión social complementaria. «Se trata de un documento con un enfoque constructivo y orientado a generar un verdadero pacto social que amplíe la cobertura y consolide su papel como pilar clave de la seguridad económica de las futuras generaciones».
Tal y como detallan las tres entidades, las propuestas buscan equilibrar los tres pilares, impulsar los planes de empleo colectivos, ampliar la cobertura a pymes y autónomos, fomentar la cultura del ahorro finalista y canalizar el ahorro a la inversión productiva, todo ello mediante cuatro ejes de actuación.
Por un lado, en lo que al marco institucional y normativo se refiere, las tres organizaciones proponen crear una subcomisión en el Pacto de Toledo, una Ley específica sobre previsión social complementaria con separación de sistemas, revisiones y homogeneización normativa sobre los instrumentos del segundo pilar y un impulso de los mismos. En cuanto a la fórmula para incentivar el desarrollo de los pilares 2 y 3, Ocopen, IAE y el Observatorio de Previsión consideran que la previsión social complementaria debería tener una mayor presencia en la agenda de la Mesa de Diálogo Social y una inclusión obligatoria en las materias a tratar en la negociación colectiva, además de un impulso de los planes sectoriales por medio, también, de negociación colectiva. Además, apuntan que se debería realizar un análisis jurídico de la viabilidad del autoenrollment, la eliminación de las restricciones de aportación a los planes de pensiones a las Administraciones Públicas y fomentar la incorporación de autónomos y empresarios individuales al sistema en condiciones análogas.
El tercer eje sobre el que se fundamentan las recomendaciones conjuntas de Ocopen, IAE y el Observatorio de Previsión recae sobre los incentivos fiscales y no fiscales. Para ello, proponen una evaluación del coste fiscal para el Estado, la posibilidad de creación de «sistemas preferentes» que cumplan ciertas condiciones, y la actualización periódica de los límites de aportación. Así mismo, destacan incentivos financieros y subvenciones o bonificaciones para colectivos vulnerables, un aumento de los límites de aportación para quienes no tengan plan de pensiones de empresa, revisar los incentivos en Impuestos de Sociedades y las cotizaciones sociales y diferenciar la tributación de aportaciones y de rendimientos generados, incentivando el cobro de rentas.
Por último, los documento anima la elaborar un plan nacional de educación financiera, un plataforma o sistema donde se muestre información individualizada sobre pensiones futuras de los tres pilares. Todo ello acompañado de campañas divulgativas que fomenten la cultura del ahorro previsional y el funcionamiento del sistema público de pensiones.
De aplicar las medidas expuestas, Ocopen, IAE y el Observatorio de Previsión Social consideran que se incrementaría la sostenibilidad del conjunto del sistema de pensiones, así como el ahorro interno. Además se fomentaría la inversión productiva a nivel nacional y se conseguiría reducir la desigualdad en la cobertura.
