¿Qué es una casa nido en un divorcio?
Montserrat Martín, abogada AJT de ARAG, explica las ventajas e inconvenientes de las casas nidos en los divorcios.
Una casa nido en una separación o un divorcio es utilizar el domicilio familiar para que los hijos de la pareja no se desplacen de una vivienda a otra. Son los padres o madres los que, según el régimen de custodia compartida que ejerzan, convivan con los menores en este domicilio y el resto del tiempo vivirán en otro lugar. La ventaja que tiene es que los menores no deben sufrir el estrés de cambiar de vivienda constantemente.
Pese a ello, el Tribunal Supremo desaconseja que los Tribunales opten por esta forma de ejercer la custodia compartida argumentado que “el sistema es una potencial fuente de conflictos con alta probabilidad de repercusión negativa en los hijos menores”.
Como principal inconveniente encontramos que esta situación supone que los progenitores deben asumir el coste de la casa nido y de las viviendas donde residan en los períodos de no custodia, por lo que deben tener un nivel económico lo suficientemente elevado para ello. Es por ese motivo por el que en la mayoría de las ocasiones es una opción inviable y, por tanto, los Tribunales no deben establecerlo.
Además de que debe existir entre ellos una comunicación fluida y consensuada para alcanzar acuerdos, ya que la situación puede volverse muy conflictiva sobre todo cuando los padres rehacen sus vidas y aparecen terceras personas.
Por tanto, deberá valorarse cada caso concreto para encontrar la solución más acorde con las características de la familia y su capacidad económica.
