Santander Mapfre Hipoteca Inversa formaliza operaciones en todas las comunidades autónomas
Santander Mapfre Hipoteca Inversa ha formalizado operaciones en todas las comunidades autónomas de España. Con la firma de una hipoteca inversa en La Rioja en febrero, la entidad afirma culminar su «despliegue territorial y consolida la presencia nacional del producto».
Para la entidad, este avance supone un paso más en la expansión de la hipoteca inversa, que nació con vocación de estar disponible en todo el territorio. Aunque el mayor volumen de actividad continúa concentrándose en determinados núcleos urbanos, la compañía ha impulsado su implantación progresiva para garantizar que el producto pueda contratarse en cualquier comunidad autónoma.
En paralelo, la sociedad ha superado las 500 hipotecas formalizadas desde el inicio de su comercialización, «reflejo de la consolidación de este modelo como alternativa para complementar los ingresos en la jubilación».
La distribución geográfica de la cartera confirma el peso de los principales mercados inmobiliarios del país. El 57% de las operaciones se agrupan en Madrid y Cataluña, seguidas de Andalucía. Además, el 63% de las hipotecas se firman en capitales de provincia y más del 90% en municipios de más de 20.000 habitantes, con una fuerte concentración en ciudades de más de 100.000 habitantes.
«Esta distribución responde al modelo de concesión de la entidad, que prioriza la formalización de operaciones en zonas con elevado dinamismo inmobiliario y reducida volatilidad de precios», explican. «Este enfoque busca facilitar, llegado el momento, que los herederos puedan disponer de la vivienda con mayor agilidad si así lo consideran, contribuyendo a una gestión prudente del riesgo y a la protección del entorno familiar».
Tras más de dos años de comercialización, el perfil medio del cliente muestra una edad de contratación de 84 años. La renta media mensual abonada se sitúa en torno a 1.500 euros. El 70% de los solicitantes son mujeres y, en seis de cada diez casos, contratan solas, generalmente por ser solteras o viudas. En el 28% de las operaciones la firma se realiza por poderes por parte de familiares.
