Solo el 21% de las pymes ha integrado la factura electrónica, a pesar de su inminente obligatoriedad
Un informe de Qonto advierte de que, a pesar de que la factura electrónica será obligatoria en breve según la normativa europea, solo un 21% de las pymes españolas ha completado su integración. Un 49% no la utiliza y un 18% desconoce por completo la regulación. La adopción es especialmente baja en las microempresas, que citan la falta de tiempo, recursos y formación como sus principales barreras.
Según el estudio, la carga administrativa continúa siendo uno de los principales frenos al crecimiento. Más del 80% de las pymes dedica entre 2 y 5 días al mes a tareas de gestión, y 4 de cada 10 aseguran que esto impacta negativamente en su capacidad de tomar decisiones estratégicas. Este dato subraya el valor que pueden aportar las soluciones digitales a la hora de liberar tiempo, profesionalizar la gestión y permitir un mayor enfoque en el desarrollo de negocio.
Crecer también implica una mayor complejidad operativa: el 72 % de las pymes prevé contratar más personal en 2025, lo que aumentará las necesidades de gestión de nóminas, tarjetas corporativas y control de gastos. Esta tendencia anticipa una demanda creciente de soluciones financieras más ágiles, integradas y escalables que acompañen el crecimiento con eficiencia.
Para Qonto, de cara a los próximos doce meses, las prioridades de las pymes están claras:
- El 56 % quiere aumentar su base de clientes e incrementar su facturación.
- Un 48 % pretende reducir sus costes operativos.
La digitalización, puerta de entrada a la financiación
Uno de los hallazgos más concluyentes de este informe es la fuerte correlación entre digitalización y acceso al crédito o a la incorporación de capital. En este sentido, el 65% de las pymes españolas han obtenido financiación en el último año frente a un 35% que no lo han hecho. Las empresas digitalizadas lo hicieron en un 77 % de los casos, frente al 23 % de las no digitalizadas. Y si estrechamos el foco y no fijamos en el caso de las pequeñas empresas (10–49 empleados), esta tasa de acceso a financiación llega al 88%, mientras que en las microempresas apenas alcanza el 46%.
Sin embargo, solo el 22 % de las pymes considera haber alcanzado un alto nivel de digitalización real, lo que apunta a una transformación aún táctica y no estratégica. Herramientas como la conciliación automática de gastos, el análisis de caja en tiempo real o la integración contable son cada vez más valoradas por las empresas.
“La digitalización no solo facilita el cumplimiento normativo, sino que es clave para mejorar la eficiencia, acceder a financiación y tomar decisiones informadas. Desde Qonto, ofrecemos soluciones integradas, intuitivas y 100 % digitales que faciliten esa transición”, señala Carles Marcos, director general de Qonto en España.
Entre las principales razones que impulsan a las pymes españolas a iniciar su digitalización financiera, se encuentran: el ahorro de tiempo y costes (40 %), la mejora del control financiero (32 %) y el cumplimiento legal (30 %). Esto evidencia que la digitalización ya no se percibe únicamente como una tendencia tecnológica, sino como una respuesta directa a necesidades operativas y regulatorias muy concretas. Sin embargo, a pesar del progreso, la adopción de herramientas avanzadas sigue siendo baja. Esto indica que la digitalización sigue siendo parcial y fragmentada, más operativa que estratégica. Un dato que lo ejemplifica es que tan solo el 17 % de las pymes usa ERP o CRM integrados con contabilidad.
