Solo el 7% de las aseguradoras considera que la IA es “transformadora”
Un estudio reciente de SAS realizado en el sector asegurador demuestra que confían más en la IA generativa que en la IA tradicional, pero no siempre se invierte lo suficiente en gobernanza para que esa confianza esté justificada.
El informe explica cómo, en un escenario marcado por el rápido avance de la tecnología, la confianza sigue siendo un territorio complejo y lleno de retos. Y precisamente por eso, en un momento donde se espera que la IA impulse el valor de negocio, las aseguradoras deben resolver los desafíos vinculados a la gobernanza, calidad del dato y madurez de las infraestructuras para alcanzar todo su potencial.
Óscar Saavedra, Consulting Manager de SAS para España, afirma: “La IA es un imperativo para las empresas, pero no es una píldora mágica. Para que genere valor en toda la organización, es necesario el talento, pero también datos fiables y conectados. Las aseguradoras que integren la IA en sus operaciones y establezcan la gobernanza necesaria para desplegar una IA segura y responsable a escala ganarán una ventaja competitiva en crecimiento, innovación y creación de valor para sus clientes”.
Adopción cautelosa de la IA
El informe identifica patrones que apuntan a un enfoque prudente del sector frente a la IA, en comparación con otros como la Administración Pública o la banca. Solo el 7% de las aseguradoras se considera “transformadora” (el porcentaje más bajo del conjunto) y el 14% mantiene infraestructuras de datos en silos, lo que frena la innovación y la adopción a nivel corporativo.
Además, SAS se sorprende que solamente un 8% prevé aumentar el gasto en IA un 20% o más en el próximo año; cerca de un 60% espera incrementos de entre el 4% y el 20%. Alrededor de un tercio anticipa subidas menores (3% o menos) o incluso reducciones. Al mismo tiempo, existen brechas de confianza: más del 40% se sitúa en escenarios de infrautilización (baja confianza en sistemas fiables) o dependencia excesiva (alta confianza en sistemas no probados).
Estos datos, lejos de ser desalentadores, indican que las aseguradoras buscan una base de datos sólida para aplicar estas tecnologías emergentes de manera que aporten valor además de eficiencia. Más de la mitad (51%) afirma carecer de una gobernanza de datos eficaz y el mismo porcentaje señala que sus bases de datos no están centralizadas u optimizadas. También combinar las herramientas emergentes con un equipo humano capaz de supervisar y acompañarlas, ya que el 44% percibe escasez de talento especializado en IA.
Kathy Lange, Research director, AI and Automation Practice (IDC), asegura: “Nuestra investigación muestra que la industria aseguradora está en línea con otros sectores a la hora de ofrecer una IA fiable. Sin embargo, en lo relativo a la madurez de la IA y de las infraestructuras de datos, las aseguradoras se quedan atrás”.
El estudio concluye que, a medida que las aseguradoras evolucionen hacia una mayor madurez, el foco tenderá a desplazarse hacia casos de uso con mayor impacto en crecimiento. El estudio indica que las iniciativas orientadas exclusivamente a reducir costes son las que ofrecen menor retorno dentro de los usos de IA analizados. Entre las principales oportunidades destacan la mejora de la experiencia de cliente, la expansión de cuota de mercado y el refuerzo de la resiliencia.
