Tecnifuego recuerda que la temporada de incendios sigue plenamente activa
La Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios, Tecnifuego, lamenta «profundamente la muerte de un hombre en Villarejo de Órbigo (León) y las graves lesiones sufridas por cinco brigadistas en Barreiros (Lugo) en los últimos días. Estos trágicos sucesos ponen de manifiesto que, a pesar de encontrarnos a mediados de septiembre, la temporada de incendios forestales sigue plenamente activa y en situación de alerta debido a las temperaturas anormalmente altas».
Así, recuerdan que el dispositivo estatal contra incendios forestales permanecerá operativo hasta el 31 de octubre, según el Ministerio para la Transición Ecológica, y las condiciones meteorológicas actuales, con calor y sequía acumulada, «hacen imprescindible mantener la máxima precaución».
Tecnifuego advierte de la necesidad de mantener «la prioridad absoluta en la seguridad de brigadistas y equipos de extinción, que afrontan incendios cada vez más rápidos, intensos e imprevisibles, y de reforzar la protección de infraestructuras críticas y de la población vulnerable, como residencias de ancianos, hospitales o núcleos rurales en interfaz urbano-agrícola». La asociación recuerda que existe un riesgo añadido de relajación social, al extenderse la percepción de que el final del verano implica también el final del peligro, cuando en realidad la campaña oficial se mantiene activa hasta finales de octubre.
“Los incendios de septiembre nos recuerdan que el calendario administrativo y las estaciones ya no marcan el riesgo. Mientras persistan altas temperaturas y sequía, las emergencias seguirán produciéndose. La seguridad de brigadistas y ciudadanos debe seguir siendo la prioridad”, señala Ramón Maria Bosch, responsable del comité de incendios forestales de Tecnifuego.
La asociación subraya que es urgente reforzar la cultura de autoprotección en municipios y comunidades rurales, revisar los planes de emergencia en centros sensibles y garantizar que brigadistas y voluntarios cuentan con protocolos de seguridad adecuados. Además, recuerda que «la mejor forma de evitar tragedias es actuar antes de que el fuego aparezca. La prevención comienza en el paisaje cercano y en las propias viviendas: mantener limpias de vegetación las inmediaciones de los hogares, sustituir setos inflamables por especies menos vulnerables, revisar tejados y canalones, o garantizar que las urbanizaciones cuentan con accesos despejados y puntos de agua operativos son acciones sencillas pero decisivas. A nivel municipal, disponer de planes de autoprotección actualizados y registrados oficialmente marca la diferencia entre un incendio que se controla a tiempo y una catástrofe».
