Transformación tecnológica de las aseguradoras
Intentar aportar algo novedoso sobre transformación digital e innovación en el sector asegurador es esencial y la adaptación al cambio tiene que estar presente en las compañías aseguradoras.
Sin duda la tecnología es un habilitador y facilitador necesario en todo proceso de transformación, pero la trasformación digital hay que contemplarla desde un punto de vista holístico donde negocio, operaciones y tecnología deben ir de la mano. Puede existir innovación dentro de un proceso transformacional sin tecnología, como por ejemplo lanzamiento de un nuevo producto que ofrezca novedades a los clientes, y puede existir, por el contrario o en paralelo, un impulso transformador e innovador aprovechando nuevas capacidades tecnológicas que habilite a negocio a hacer nuevos productos y promociones que antes no podía realizar.
El camino para la transformación dentro se las compañías aseguradoras se puede desarrollar a través de la tecnología, los caminos que se pueden seguir son varios, y acertar es una de las claves para dirigir con buen rumbo el futuro de las entidades, asegurando su competitividad y supervivencia a largo plazo.
El punto esencial es como proyectarse hacia el futuro, consiguiendo nuevos clientes, dando posibilidad al lanzamiento de nuevas ideas comerciales, manteniendo los clientes existentes y a la vez haciendo más competitiva la Entidad. Así surge la necesidad de cambios radicales de los sistemas tecnológicos principales, lo que habitualmente denominamos el “core”.
Cuando la aseguradora decide dar ese paso hacia la transformación, podemos pensar en cuatro escenarios diferentes: [1] BPO, o externalización; [2] Desarrollo intensivo a medida; [3] Implantación de una solución vertical “core” integral y [4] Desarrollo de una solución modular con aceleradores.
En primer lugar, nos encontramos en algunas compañías donde existe la posibilidad de hacer una externalización de los procesos de negocio, operativos y tecnológicos de la plataforma, lo que se denomina BPO. En realidad, en este caso no estamos hablando de un proceso de transformación al uso, pero sí que lo es desde el punto de vista operativo y de costes para la Entidad.
En segundo lugar, existen compañías con grandes capacidades de recursos humanos disponibles o bien de contratación a un tercero, generalmente un integrador, donde se plantea el abordar un proyecto de estas características de cambio de “core” con la idea de embarcarse en desarrollos intensivos a medida de la solución completa.
Si bien es cierto que en este caso se puede lograr el nivel máximo de personalización de la solución para la aseguradora, no lo es menos que suelen ser proyectos de muy larga duración, de alto riesgo, de costes imprevisibles, sin visibilidad de resultados a corto plazo y con una muy fuerte dependencia de personas internas y/o externas.
En tercer lugar, la apuesta puede pasar por seleccionar un proveedor que proporcione de forma integrada “out of the box” todas las capacidades necesarias para abordar la modernización y transformación de la aseguradora.
En este caso, la colaboración con un proveedor garantiza un mantenimiento correctivo, el compartir experiencia y evolución de la solución con varias Entidades, y en muchos casos la experiencia de la implantación como referencia en otros clientes.
Pero no es menos cierto, que la mayoría de estas soluciones son rígidas en cuanto a la definición de los modelos de datos y procesos para los clientes, teniendo que adaptarse las entidades aseguradoras a este encorsetamiento y a las funcionalidades que traiga la solución, rebajando así las expectativas y posibilidades de personalización y de diferenciación.
En cuarto y último lugar, existe un planteamiento intermedio con respecto a las soluciones anteriores.
En este escenario se puede tener retorno de la inversión a corto plazo con resultados visibles para negocio de forma gradual. Aquí es posible minimizar y controlar el riesgo, elegir lo mejor para cada parte de la solución global y la aseguradora puede personalizar y diferenciarse en aquella parte de la cadena de valor del negocio que considere que debe de marcar esa diferencia.
Apostando por un escenario donde tenga la posibilidad de elegir lo mejor del mercado “best of the bread” combinándolo con una fuerte capacidad de integración, en realidad, la compañía aseguradora apuesta por aceleradores modulares preparados para la integración.
Con soluciones modulares líderes de mercado “best of the bread”, como es el Taller de Productos, las aseguradoras tienen autonomía para personalizar la solución para diferenciarse de la competencia con desarrollos específicos rápidos y con herramientas “low code”.
Siguiendo este camino, son elevados los beneficios que se logran, tales como aumentar la ventaja competitiva en la empresa, evolucionar desde el concepto “commodity” hacia una visión estratégica de la plataforma a través de una Transformación gradual y modular, con diferenciación, y con la posibilidad de tener un solo “core” modular pero integrado como base de una solución única para diferentes ramos.
