Unespa afirma que las entidades son sensibles a no perjudicar a sus redes de distribución
Esta mañana se celebró la segunda reunión del grupo de trabajo “Crisis COVID19” organizada por Inade, Instituto Atlántico del Seguro, en colaboración con Fundación Inade. Este grupo está formado por distintas sociedades de corredurías de seguros y dos asociaciones de corredurías de seguros que se reúnen por videoconferencia para analizar la situación que están atravesando las corredurías y proponer iniciativas para presentar a las organizaciones e instituciones competentes en materia de seguros.
En esta ocasión la reunión contó con dos invitados, Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa, y Juan Jesús Gestal Otero, profesor emérito de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Santiago de Compostela. En su intervención, Gestal abordó aspectos relacionados con la propagación del COVID-19. En primer lugar, recalcó que las medidas adoptadas por el Gobierno se tomaron -en su opinión- con mucho retraso, cuando en la Comunidad de Madrid la situación estaba descontrolada. Además, señaló que el sistema sanitario no se preparó como debería haberlo hecho.
Por su parte, Pilar González de Frutos comenzó su intervención asegurando que la primera preocupación que se planteó el sector fue proteger a sus trabajadores y dar continuidad al negocio, prioridad que quedó resuelta gracias al teletrabajo, que apenas está ocasionando incidencias. También insistió en que los asegurados “pueden estar tranquilos, ya que la asistencia está garantizada”. Puso como ejemplo la cobertura de emergencias en el hogar, afirmando que, si el siniestro comprometía la habitabilidad o la salubridad del domicilio, un profesional podría acudir a repararlo.
Pilar González de Frutos respondió a las preguntas de los asistentes, destacando entre sus comentarios que las medidas que están tomando las compañías son dispares porque una respuesta conjunta podría conculcar los principios de libre competencia del sector. Sobre la relación entre compañías y corredores, la presidenta de Unespa señaló que las entidades son sensibles a no perjudicar a sus redes de distribución y no solo buscar el beneficio de los tomadores, pero “los costes de la crisis deben repartirse entre todos los operadores del sector”.
Por último, Pilar González de Frutos anotó la propuesta de aprovechar el parón operativo del sector para reforzar los planes formativos de los distribuidores de seguros. Una vez finalizadas ambas intervenciones, los asistentes se centraron en analizar la posición de las entidades aseguradoras respecto a los distintos riesgos, como son la epidemia/pandemia y el estado de alarma. Concretamente, reflexionaron sobre los recibos de primas, la siniestralidad, la digitalización y las coberturas.
El grupo de trabajó pactó una nueva reunión el jueves día 2 de abril, en la que se espera que intervergan CEOS de distintas entidades aseguradoras españolas para aportar su punto de vista sobre la crisis del coronavirus.
