Wolly cree que las aseguradoras deben entrar en la rehabilitación de viviendas y eficiencia energética
Las patronales del sector estiman que en 2025 más de 535.000 viviendas superarán los 18 años de antigüedad, sumándose al amplio conjunto de hogares “en edad de reforma”. Este fenómeno, unido a los objetivos de sostenibilidad europeos, está creando el escenario ideal para que las aseguradoras jueguen un papel estratégico en la transformación del parque residencial español, según considera la insurtech Wolly.
Wolly afirma que, en los últimos años, muchas aseguradoras apostaron por ofrecer servicios de valor añadido para el hogar, buscando ampliar su propuesta más allá de la cobertura tradicional de siniestros. Incorporaron servicios de pequeñas reparaciones o instalaciones, con el objetivo de aumentar su capacidad de monetización y diversificar sus fuentes de ingresos, apoyándose en el auge de las insurtechs, que facilitaron el desarrollo de modelos complementarios a las pólizas de hogar.
No obstante, cree que «este modelo ha demostrado limitaciones operativas y reputacionales. Los servicios de bajo coste —como las reparaciones menores— resultan poco rentables en un contexto de inflación y escasez de mano de obra. Además, la percepción del cliente ha cambiado: lo que nació como un valor añadido ha pasado a entenderse como un “servicio de manitas” encubierto, restando credibilidad de la aseguradora».
Conscientes de este punto de inflexión, las aseguradoras están comprendiendo que el verdadero valor no reside en la reparación puntual, sino en la capacidad de acompañar al cliente en la transformación integral de su vivienda. El futuro de esta nueva línea de negocio pasa por la rehabilitación, la renovación y la eficiencia energética.
En este contexto, en Wolly se ofrecen como habilitadores tecnológicos y operativos, «proporcionando la infraestructura digital, la red profesional y la capacidad de gestión necesarias para que las aseguradoras evolucionen hacia modelos de servicio integrales».
