La importancia de la mediación como forma de resolver conflictos
Por Elena López Quijada, directora de Siniestros y Asesoría Jurídica de MUSAAT
Aunque la mediación se reguló en nuestro país hace casi una década, en 2012, a través de la Ley de Mediación Civil y Mercantil 5/2012 y por el Real Decreto 980/2013, a día de hoy, no podemos afirmar que sea una alternativa recurrente para resolver conflictos, especialmente si nos comparamos con otros países, como por ejemplo, Estados Unidos, Reino Unido o Italia, países en los que no se concibe acudir a un proceso judicial sin haber pasado previamente por este método alternativo de resolución de conflictos, presentándose, la mediación, como una herramienta rápida y eficaz que permite a las partes en conflicto resolverlos por sí mismos con la asistencia de un mediador. Entre las principales barreras que nos encontramos en España para que no se esté popularizando al ritmo deseado, está la falta de un conocimiento en profundidad por parte la sociedad sobre la existencia de esta alternativa y quizás su falta de madurez para interiorizar que uno mismo es capaz de resolver un conflicto sin necesidad de que sea un tercero el que imponga una solución que puede no satisfacer a ninguna de las partes en conflicto. Barreras que sería necesario solventar para conseguir incrementar el uso de la mediación. Afortunadamente, ya se están dando algunos pasos en este sentido y en ocasiones, en MUSAAT nos estamos encontrando con que, en procesos judiciales en marcha, son los propios jueces los que están derivando los casos a sesión informativa del proceso de la mediación, a la que deben acudir, en su caso, los asegurados asistidos por los letrados.
Y es que en muchas ocasiones, en mi opinión, es la mejor forma de desbloquear un conflicto mediante un resultado que, siendo aceptado por las partes, resulta más satisfactorio para ambas. En el sector de la edificación intervienen un sinfín de agentes constructivos con distintos intereses y objetivos individuales a conseguir, circunstancia que favorece que se presenten conflictos que en muchas ocasiones terminan judicializándose con la consiguiente repercusión tanto en la calidad y el coste de la obra, provocando retrasos durante la ejecución de la misma. Estos conflictos se podrían solucionar de manera una manera más rápida con una solución que satisfaga a todos los implicados sin parar el ritmo establecido en el proyecto y conseguir, por tanto, el mejor resultado posible.
La mediación en el seguro. Los siniestros de Responsabilidad Civil son conocidos como siniestros de “cola larga”, ya que son siniestros en los que, según nuestra experiencia, transcurre una media de cinco años desde la apertura hasta su cierre. Con la mediación, una reclamación se podría resolver en seis meses, dependiendo del número de sesiones que se estipulen y de la naturaleza del conflicto. Una diferencia considerable, ¿no? Creo que es un ejemplo muy gráfico de las bondades de esta herramienta para solucionar este tipo de conflictos, en vez de acudir a la vía judicial. Asimismo, otras de las grandes bondades de la mediación es no sólo su carácter confidencial, que hace que se preserve la reputación profesional de las partes en conflicto, sino su coste, teniendo en cuenta que, en ocasiones, en reclamaciones de cuantía no muy elevada, nos encontramos que tenemos un mayor gasto en abogados, procuradores, peritos, que lo que se supone la indemnización final a abonar, siendo el coste de la mediación mucho menor que el del procedimiento judicial.
Cuando hablo de mediación, me gusta recalcar que más que de solucionar conflictos se trata de gestionarlos. La mayoría de los profesionales liberales con susceptibilidad de ser reclamados tienen un seguro de RC, que incluso es obligatorio en algunos supuestos, lo que implica que la compañía de seguros debe estar presente en el procedimiento de mediación. Y, ¿por qué esa necesidad de estar ahí?, pues porque así se refleja en la Ley de Contrato de Seguro y en las condiciones generales y especiales de todas las pólizas de seguros de Responsabilidad Civil. Estos documentos establecen que el asegurado no podrá negociar ni asumir ninguna responsabilidad sin conocimiento ni consentimiento de la entidad aseguradora, que es la que asume la dirección de la gestión de siniestro.
En nuestro caso, en MUSAAT, con mediación o sin ella, negociamos reclamaciones extrajudicialmente, sin necesidad de esperar a que se judicialicen. Cuando en base a los informes periciales que encomendamos tenemos acreditada la responsabilidad de nuestro asegurado, no dejamos que el conflicto escale y nuestro asegurado reciba una reclamación judicial. Pero, en ocasiones, si la negociación se enquista, o por la naturaleza y circunstancias del caso la hagan conveniente, es cuando entra en juego la mediación. Este procedimiento lo consideramos, en última instancia, como un “servicio al asegurado” pero siempre “de la mano” de la compañía.
Pero ¡ojo!, no todos los conflictos en RC se pueden resolver a través de la mediación. En MUSAAT estudiamos no sólo la naturaleza de la reclamación sino el tipo de intervención del asegurado y el perfil del mismo para determinar si la consideramos o no adecuada para la resolución de la reclamación que recibe el mutualista en relación con su responsabilidad civil profesional. Asimismo, debe ser considerada para gestionar aquellos conflictos que en su caso pudieran surgir entre la compañía y el asegurado (por ejemplo, los que nacen de distintas interpretaciones sobre la póliza- suma asegurada, franquicia a aplicar…) introduciendo MUSAAT, en 2017 en las condiciones generales de diferentes productos, la mediación como fórmula de resolver conflictos entre asegurado y compañía. Aunque tener una actitud mediadora favorece el éxito de un proceso de mediación, hay que diferenciar entre lo que significa tener dicha actitud y lo que es ser mediador. Para ser mediador hay que cumplir unos requisitos: tener formación, un seguro de RC, una formación continua y adherirse voluntariamente a un código de conducta. De la calidad de esa mediación deriva el éxito del proceso de mediación, su prestigio y en definitiva que se confíe en esta vía para resolver los conflictos. Y en ello estamos.


