Afi destaca la distancia histórica entre la rentabilidad del seguro y la de la banca
Afi señala en su nota de seguros que «la disponibilidad de indicadores del primer semestre de 2021 permite hacer un primer balance pospandemia del seguro español, que sigue exhibiendo su capacidad de resistencia y emite señales más optimistas que las que cabía anticipar inicialmente».
Aunque señala que globalmente los resultados de la cuenta técnica de No Vida en este primer semestre se deterioran un 12,5% (bien es cierto que respecto a los excepcionalmente buenos del mismo periodo del año anterior), indica que la mejora del comportamiento del negocio de Vida, unido a la favorable evolución de los mercados durante la primera mitad del año en curso, ha favorecido una mejora de los resultados : «Ello ha compensado en la práctica, tanto en términos de cuenta técnica como no técnica, el deterioro señalado de los resultados del negocio de No Vida durante el primer semestre, de modo que el sector seguro español cierra este periodo con unos beneficios finales similares a los del primer semestre del pasado año».
Aunque prevé que «no será fácil, sin embargo, que a final de 2021 puedan igualarse los resultados y la rentabilidad del conjunto del sector del pasado año, si bien, en términos generales, seguirá siendo un ejercicio, cuanto menos, notable».
Rentabilidad frente a la banca
Afi llama la atención, una vez más, sobre el contraste de los resultados y la rentabilidad del sector seguros en España con los de la banca: «Frente al comportamiento antes señalado del negocio asegurador, el bancario anticipó en 2020 el grave daño esperado de su cartera crediticia, siendo el cuarto año, después de la gran crisis financiera, en el que la banca española registró de nuevo pérdidas tras la limpieza de sus balances en 2011-12 y la caída y absorción del Popular en 2017. Esa anticipación facilitará la recuperación de sus márgenes el presente ejercicio, pero se mantendrá claramente la distancia de rentabilidad histórica en términos de ROE de los dos negocios, que se refleja en un gráfico posterior».
En conclusión, Afi considera que el sector asegurador está sorteando con relativa facilidad los impactos de un shock tras intenso y singular como la pandemia, y todos los indicios apuntan a que la recuperación del volumen de negocio de No Vida, aunque con diferencias notables entre las distintas actividades, se está produciendo a mayor velocidad superior a la esperada inicialmente: «La evolución de los márgenes va a estar determinada en este contexto por el comportamiento de la siniestralidad, que presumiblemente tenderá a su normalización. Siempre, eso sí, que asumamos la prolongación en el tiempo de la estabilidad de los mercados financieros que a corto plazo no parece amenazada dentro del marco definido por los bancos centrales. Ese marco, que incluye la asunción del escenario de tipos de referencia en el horizonte de 1-2 años, y por consiguiente de persistencia de tipos reales negativos, no es sin embargo el mejor caldo de cultivo para el despegue del ahorro previsión en formato de seguro tradicional, lo que seguirá limitando el negocio de Vida, que mantendrá la apuesta por los formatos de riesgo tomador tan poco desarrollados todavía en el mercado español».

