Alicia Soler (AGERS): «En un mundo post Covid, ya no basta con transferir los riesgos al seguro»
La gerente de la Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros (AGERS), Alicia Soler, ha participado en el XI Encuentro Nacional de Riesgos Deloitte-APD, donde ha analizado ‘La gestión de riesgos en el nuevo entorno de recuperación post-covid. ¿Dónde poner el foco?’
En su intervención ha señalado que, «si algo ha caracterizado a la gestión de los riesgos de esta crisis ha sido el carácter reactivo de la sociedad, la imprevisión, que no ha estado exenta de improvisación. Una crisis que ha puesto en riesgo la integridad física de las personas, la continuidad de las empresas y las actividades de todo tipo».
Recuerda que el reciente informe de la OCDE sobre los riesgos del siglo XXI, destaca que los países se verán abocados a enfrentarse a numerosas amenazas, algunas de ellas sin precedentes en cuanto a su alcance e intensidad. Apunta cinco grandes ámbitos de riesgo: desastres naturales, accidentes tecnológicos o industriales, enfermedades infecciosas, seguridad sanitaria de los alimentos y terrorismo.
«No solo parece estar cambiando la naturaleza de los principales riesgos, sino también el contexto en el que aparecen y la capacidad que tiene la sociedad para protegerse. Las condiciones meteorológicas son cada vez más extremas, aumenta la densidad de población en núcleos urbanos y la concentración de las actividades económicas en ciertas regiones las hace cada vez más vulnerables. La globalización en todas sus dimensiones crece rápidamente e incrementa la interdependencia, lo que facilita la propagación de virus peligrosos y agentes contaminantes. Esto pone a la sociedad a merced de repercusiones desconocidas y difíciles de prever. La incertidumbre hoy ha aumentando de forma exponencial para las empresas y la sociedad».
Pone de relieve que la situación ha generado una mayor preocupación de los gerentes de riesgos: «Nuestra misión clave es promover que las empresas implementen de manera proactiva la cultura de la prevención de riesgos con políticas y procedimientos que consigan minimizar o eliminar los riesgos. Con el endurecimiento del mercado asegurador, ya no basta con transferir el riesgo al seguro, como se ha hecho tradicionalmente. La falta de capacidad, aumentos importantes de prima, limitaciones de cobertura, franquicias altas y exclusiones relevantes han puesto en cuestión en modelo de transferencia de riesgos conocido hasta ahora. El seguro se convierte en un coste difícil de asumir en las actuales circunstancias y con contraprestaciones cada vez más limitadas».
Considera que as empresas deben ser sensibles a los riegos y contar con un profesional al frente de la gestión. «Es necesario que creen una unidad con visión tranversal y holística conocedora de los riesgos existentes en el negocio con vocación de vigilancia estratégica continua ante la aparición de nuevas necesidades de cobertura». Advierte de que «la genrecia de riesgos es un paraguas de salvagurada, no es un coste. Es una inversión que previene los riesgos y consolida la continuidad del negocio. Desde las asociaciones de gerentes de riesgos europeas se considera que debe permitirse a las organizaciones tener más capacidad de autoseguro basada en una sólida gestión de los riesgos antes de transferir los riesgos residuales al seguro. La fijación de precios debe basarse en el riesgo y no en una cantidad fija, para incentivar a las empresas a gestionar sus riegos, y que los límites de algunos productos aseguradores se ajusten en función de las medidas de gestión de riesgos que se apliquen, concediendo límites de cobertura más altos en función de esas medidas». Pide también incentivos para las empresas que implenten metodologías de gestión de riesgos probadas. A nivel nacional, considera incluso conveniente el establecimiento de beneficios fiscales para las empresas que introduzcan medidas de gestión.
Afirma que, tras la pnademia, el tejido empresarial está gravemente afectado y que las empresas no pueden aportar afrontar por sí solas un problema de carácter global que requiere soluciones globales y de una colaboración público-privada.
El avance en la digitalización y la dependencia de las economías de las infraestructuras interconectadas y cadenas de suministro ininterrumpidas, deben considerarse también, a su juicio, como riesgos potencialmente sistémicos. Lo mismo señala en cuanto a los temas de sostenibilidad y de riesgos cibernéticos: “No podemos centrarnos solo en un tipo de riesgo sistémico para estar preparados ante posibles cracks del sistema. Debemos percibir los riesgos no como algo terrible sino como un fenómeno que forma parte de nuestra realidad, son innatos al ser humano. Nuestro trabajo es limitar, modelar y reconducir los riesgos«.
Asamblea General de AGERS
Por otra parte, AGERS celebró ayer su Asamblea General Ordinaria. Ha sido el segundo año consecutivo que se ha realizado de manera telemática con motivo de la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19. El acto se ha inaugurado con el informe y discurso del presidente de AGERS, Juan Carlos López Porcel, director de Riesgos y Seguros en ArcelorMittal España S.A.
A continuación, se han aprobado, por unanimidad, el resto de los puntos del orden del día; Balance económico 2020 y Presupuestos 2021, ambos documentos han sido presentados por Juan Miguel García Mediavilla, Insurance Manager de CEPSA y miembro de la Junta Directiva de AGERS.
Finalmente, en el último punto del día, ruegos y preguntas, los asistentes han tenido la oportunidad de intervenir.
Alicia Soler, gerente de AGERS ha presentado la Memoria 2020 en la que se refleja cada año los resultados de la actividad de la Asociación. El documento recoge información sobre el desarrollo del ejercicio 2020 sobre su área de formación, eventos y publicaciones. En este enlace se pueden consultar las últimas memorias publicadas

