Antonio Banda (Feelcapital): “Es imperativo un cambio en el modelo de pensiones que los políticos siguen sin afrontar”
Con las proyecciones negativas del PIB para este año, con una bajada estimada del 12,8%, el Estado tendrá que destinar unos 40.000 millones de euros al pago de prestaciones a casi 9,8 millones de pensiones contributivas en los últimos cuatro meses de 2020. Sin dinero en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social y pendientes de la reunión prevista este mes entre el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá , con la patronal y los sindicatos, salvo una inmediata e improbable subida de impuestos, se tendrá que recurrir al Tesoro Público y al Ministerio de Hacienda para asumir todos los pagos.
Atendiendo a estos datos, el total de las ayudas fiscales en España se establece en unos 36.910 millones de euros, 3.000 millones de euros menos de los que se van a gastar en las pensiones. Estas previsiones nos colocan en el furgón de cola de las medidas fiscales que tomarán los principales países desarrollados. Estados Unidos, con el 12,5%, del PIB lidera la tabla en gasto adicional destinado a la recuperación, seguido de Japón (11,3%), Alemania (9,4%), Australia (8,8%), Reino Unido (6,2%), o Canadá (5,6%). Italia y España dedicarán el 3,5% y el 3,4%, respectivamente mientras Francia solo un 2,7%.
Para Antonio Banda, CEO de Feelcapital, “es imperativo un cambio en el modelo de pensiones que los políticos siguen sin querer afrontar. Desde Europa nos están dando facilidades con la inclusión de instrumentos como los Planes de Pensiones Paneuropeos o un sistema basado en los 3 pilares de ahorro para la jubilación, donde Estado, empresa y las aportaciones de los trabajadores construirían un modelo sostenible de futuro”.
