Aumenta el número de tramos de riesgo alto de la Red de Carreteras del Estado
Según los datos de iRAP (International Road Assessment Programme), organización de la que forman parte Fundación RACE y RACC, la situación de la Red de Carreteras del Estado tiene un total de 2.838 kilómetros en los que existe un riesgo elevado de peligrosidad, lo que supone más de un 9% sobre el total de km de la red.
El informe de Fundación RACE ha localizado un total de 82 tramos de riesgo elevado, de los cuales 21 son tramos “negros”, considerados de riesgo alto para la seguridad de sus usuarios. Por otra parte, hay 61 tramos considerados “rojos”, calificados de riesgo medio-alto. El informe propone como soluciones el mantenimiento de la infraestructura para minimizar la siniestralidad vial, así como otras medidas, como la instalación de radares en los puntos de riesgo elevado ayudarían también a reducir esta siniestralidad. De hecho, actualmente, solo dos tramos de riesgo elevado cuentan con un radar fijo de control de velocidad.
Las carreteras de la zona Noreste del país son las que tienen el porcentaje más elevado de tramos con riesgo alto, encabezados por la Comunidad Autónoma de La Rioja (6,8%), Cataluña (6,2%) y Aragón (5,9%). Además de estas Comunidades, las del Principado de Asturias y Cantabria superan los valores medios de 2,9% que resultan de esta evaluación. En concreto, la N-260, en Cataluña entre los puntos kilométricos 187,7 y 193,84 es la carretera con un mayor riesgo para sufrir un accidente grave. El resto de los tramos negros de alta peligrosidad se encuentran en la N-340 (Comunidad Valenciana), N-6 (Galicia), N-110 (Castilla y León), N-345 (Murcia), N-340 (Cataluña), N-4 (Andalucía), N- 323 (Andalucía), la N-211(Aragón) y la N-111 (Castilla y León).
Mapa de riesgo de la red de carreteras del RACC
Basado en la misma metodología iRAP, RACC ha elaborado la 21ª edición del Mapa de riesgo de la Red de Carreteras del Estado, en el que se muestra que trece carreteras del Estado concentran el 52% de los kilómetros con un riesgo elevado o muy elevado. Así, hay 101 carreteras de la RCE que contienen al menos un tramo de riesgo «elevado» (rojo) o «muy elevado» (negro). Existen 13 carreteras que concentran el 52% del total de km de riesgo «elevado» y «muy elevado», que se registran en tan solo 1.487 km. Se trata en todos los casos de carreteras convencionales, y 7 de ellas repiten en esta lista respecto la edición anterior. La carretera N-420 (de Tarragona a Córdoba), encabeza esta lista, seguida de la N-630 (Ruta de la Plata) y de la N-260 (Eje Pirenaico).
El estudio de RACC señala que Aragón es la Comunidad Autónoma con una mayor proporción de kilómetros de la RCE que discurre por su territorio con riesgo «elevado» y «muy elevado», hasta el 20%. Castilla y León es la Comunidad Autónoma con una mayor cantidad de kilómetros de la RCE que discurre por su territorio con riesgo «elevado» y «muy elevado», con 751 km. La Comunidad de Madrid es que presenta una menor proporción de tramos de riesgo muy “elevado” o “elevado” que trascurren por su territorio, con solo un 2%, seguida de la Comunidad Valenciana (6%) y de Murcia (7%).
Los resultados muestran que el 11,0% de los kilómetros de la RCE presentan un riesgo «elevado» o «muy elevado» para los conductores de sufrir un accidente grave o mortal. Se observa un mayor peso de los tramos con índice de riesgo muy elevado, elevado y muy bajo, mientras se reducen los tramos con índice de riesgo medio y bajo. El índice de riesgo en el conjunto de la RCE se ha reducido entre 2010 y 2023, pasando de 15,3 a 6,1 en las vías de alta capacidad (-60%) y de 47,7 a 24,4 en las carreteras convencionales (-49%). Queda claro, por tanto, que el índice de riesgo en las vías convencionales es cuatro veces superior al índice de riesgo en las vías de alta capacidad.
